Soy La Buena Semilla

Un correo electrónico para Dios

¿Te imaginas qué hubiera sucedido si el salmista David hubiera tenido acceso al correo electrónico en su tiempo? Yo sólo sé que en los momentos de mayor dificultad, él se atrevió a expresarle al Señor su amor y su devoción escribiendo poemas y canciones que salían de lo más profundo de su corazón usando los medios que tenía a su alcance.Hace unos años, pasando por un desierto en el que no entendía lo que sucedía, tomé la decisión de hacer un compromiso con Dios y creerle a pesar de las circunstancias. En esos días de confusión, escribí este correo electrónico dirigido a quien siempre permanece fiel, aunque nosotros no lo seamos en esa misma dimensión.

Lo mejor del asunto, es que su dirección de correo electrónico no es exclusiva de nadie y está abierta para todo aquél que con un corazón sencillo se acerca. ¿Que si Dios recibió mi correo? ¡Vaya que sí lo hizo! Estuvo ahí conmigo y como dice el Salmo 40…. “se inclinó a mí y oyó mi clamor, me hizo sacar del pozo de la desesperación…. puso mis pies sobre peña y enderzó mis pasos”. Las cosas no se arreglaron de la noche a la mañana, pero el proceso fue una maravillosa oportunidad para conocerle como MI DIOS, como MI PADRE.

Si quieres puedes hacerlo tú también. Te invito a que te unas conmigo a decir estas sencillas palabras, que se convirtieron en el ancla de mi vida, cuando sentía que mi barca podía naufragar. Dios intervino de acuerdo a sus promesas, y está presto para hacerlo por ti también, si tú le das esa oportunidad.

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Amado Padre:

¡Qué enorme gozo es el saber que mis palabras llegan a ti en el mismo momento en que salen de lo profundo de mi corazón! y más aún por la seguridad de que puedo contar con tu respuesta aún antes de expresarte mi petición. ¿Sabes? No existe fuera de ti quien me conozca como tú lo haces. Me viste aún antes de nacer, y entretejiste cada parte de mi cuerpo en lo secreto soplando sobre mí tu aliento de vida.

En todo tiempo estás presente rodeándome, para llevarme a disfrutar de la bendición que se esconde detrás de cada situación que enfrento y hacerme así, capaz de comprender la plenitud de tu amor por mí que sobrepasa cualquier razonamiento o justificación. ¡Cuántas cosas pretenden convencerme de lo contrario!!! Dificultad, ansiedad, aprietos, peligro, dolor, pero tu poder se hace fuerte en mi debilidad, y al sentirme desmayar me llevas a la Roca que es más alta que yo. Allí vendas mis heridas y aumentas mis fuerzas, llenando mi copa hasta rebosar. De esta manera, puedo estar firme sobre mis pasos y andar en tu voluntad con la confianza de que mi competencia proviene de ti.

Es para ti, por ti y en ti, que vivo, soy y me muevo porque únicamente en tu presencia puedo saberme completa. Te has convertido en el sitio ideal de mi existencia y todas las cosas me son posibles cuando me atrevo a permanecer revestida de la nueva criatura que has conformado en mi ser.

No traigo más a mi memoria lo que ocurrió en el pasado, ni me desgasto en el recuento de las cosas antiguas, sino que olvidando lo que queda atrás me extiendo hacia lo que está adelante; prosigo a la meta de crecer y madurar a la estatura del varón perfecto. Cada día me retas a dejar a un lado todo el peso que me asedia para correr con paciencia esta carrera, no mirando las cosas que se ven, sino las que no se ven porque éstas son eternas. Eres para mí un escudo alrededor, y el que levanta mi cabeza para que ponga mi visión y perspectiva de vida EN Jesús, tu Hijo. Todo lo veo tan distinto desde ahí, pues entiendo que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que ha de manifestarse y que este leve padecimiento momentáneo producirá con toda certeza en mi ser un cada vez más excelente y eterno peso de gloria.

Me pregunto una y otra vez, ¿quién soy yo…..? ¿quién soy yo para que me tengas en tu memoria y cada mañana me visites? Al segundo me contestas que no por mi propia justicia sino por tu misericordia, me adoptaste, me redimiste, me hiciste tu hija, me has llamado amiga y no sierva, compartiendo conmigo tu herencia y dándome una posición juntamente con Cristo en los lugares celestes. Que lo has dado todo, te diste completo una vez y para siempre, en un sacrifico perfecto, único y suficiente que comprueba que el amor consiste no en que yo te haya amado a ti, sino en que tú… me amaste a mí primero.

Tú has vencido y me has hecho más que vencedora, por lo cual estoy segura, que nada, absolutamente nada …….podrá separarme de tu maravilloso amor.

Tu hija que te ama,