Soy La Buena Semilla

La Mujer Superlativa (V) : Aplicando sabiduría

Proverbios 31:10 -30

Si alguna vez te has sentido entre la espada y la pared, si piensas que las posibilidades para resolver tu situación se agotan o te parece que por mas que te esfuerzas no estás llegando a ningún lado…. ¡Bienvenido abordo! En esta nota vamos a descubrir como no todo está perdido porque Dios ha provisto un recurso infalible para nosotros a fin de que entendamos el camino que debemos seguir y Su propósito sea cumplido en nuestras vidas.   A través de todo el libro de Proverbios, Dios establece que es con  sabiduría que podemos disponer de todo lo que nos ha dado,  poseer la perspectiva que el Padre tiene de las cosas,  ser habilitaos en el manejo de sus recursos y ser  apoderados en la implementación de sus estrategias para que tengamos éxito (Ef. 1:17-19).  ¿No te parece maravilloso? Como hijos suyos, contamos con esta provisión para ser equipados y fortalecidos aún en medio de ese “camino cerrado” en el que muchas veces nos vemos atrapados.

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Es tal la fuente de poder que la sabiduría representa, que Dios dice que ésta es mejor que las armas de guerra; que es el antídoto contra la insensatez que sobrepasa la necedad como la luz a las tinieblas. Dice también que hace fuerte al sabio más que diez gobernantes dentro de una ciudad y es el seguro que preserva la vida de quien la posee. Ahora, para hacer de la aplicación de sabiduría algo tangible para nosotros, Dios concluye en el capítulo 31 de Proverbios, personificando a la mujer virtuosa y mostrándonos por medio de ella, los resultados que se producen en todas las áreas de su vida:  Desarrollo personal, bienestar en su familia, prosperidad en sus negocios e inversiones, bendición en su impacto social a la comunidad, excelencia en su administración, gracia y armonía en su relación con los demás, prudencia en sus pláticas y consejos, superación en el ejercicio de sus talentos…… y mucho más. Frente a una mujer con tantas cualidades pudiéramos pensar que en su vida todo es “color de rosa”, sin embargo la Escritura señala que “ella se ciñe de fuerza y fortalece sus brazos”, pues al enfrentar tiempos de crisis, responde aplicando sabiduría para así procesar sus desafíos, sobrepasar los conflictos y transformar cada dificultad en una oportunidad para su beneficio (Prov. 14:1). ¿Suena bien no lo crees?  Pero lo mejor es que esta  oferta de Dios va mas allá de causar en ti admiración por lo que  la mujer virtuosa puede realizar, Él quiere que compruebes personalmente que es posible aplicar sabiduría en tu diario vivir y que veas así a la mujer superlativa manifestándose en tu ser.

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La Mujer Superlativa (IV) : Una Nueva Mente

Proverbios 31: 10 – 30

Dios ve a la mujer virtuosa como una realidad en ti. El te valora como nadie nunca lo ha hecho y como nadie jamás lo hará. No, no estoy tratando de ayudarte a mejorar tu auto-estima ó hacerte sentir bien; estoy declarando la verdad eterna que tu Padre Celestial establece acerca de ti. Precisamente esto fue algo que tuve que aprender y atreverme a reconocer: Que mi valor está determinado únicamente por el rescate pagado por mí en la cruz. Si, era difícil visualizarme en la dimensión de ese precio y estar de acuerdo con Dios en que no existe para Él, alguien más importante sobre su creación, que yo. Dios dice que la estima de la mujer virtuosa sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas (Prov. 31:10) sin embargo, muchas veces nos encontramos saturados de opiniones que nuestros padres, cónyuge, hijos, hermanos, amistades, o las circunstancias han dictaminado acerca de nosotros. Estas ideas nos han incitado a pensar que ha ocurrido una “devaluación” en nuestro interior, y mucho más, nos han convencido de que nuestro valor se ha deteriorado, y por lo tanto no merecemos semejante posición.

En este sentido, para Dios nuestro valor es algo inconmovible que no radica en la calidad de nuestras acciones; muy por el contrario, en nuestros pensamientos nuestra estima es una variable sujeta a las condiciones en las cuales nos desarrollamos. ¡Vaya discrepancia entre los pensamientos de Dios y los nuestros! Es aquí donde se encuentra la clave para activar el desarrollo de la mujer superlativa en tu ser. Se necesita “una nueva mente” para pensar como el Padre Celestial lo hace y poder estimarnos desde su perspectiva. Si te sorprende esta respuesta, démosle un vistazo a lo que Dios dice que nos ha dado: “Mas nosotros tenemos la mente de Cristo”. (2ª. Corintios 2:16) Como hijas de Dios poseemos este maravilloso recurso para el desarrollo de la mujer virtuosa que Él ha sembrado en nuestro ser. ¿Cómo hacemos uso de él? Esto es precisamente lo que veremos a continuación.

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La Mujer Superlativa (III) : Una Mujer de Éxito

Proverbios 31:10 -30

En los artículos del blog escritos hasta aquí he compartido lo que he aprendido en experiencias anteriores de mi vida. Hoy quiero hablarte de algo que estoy comenzando a entender esta misma semana y tiene que ver precisamente con el desarrollo de la mujer virtuosa que Dios ha sembrado en nuestro interior por Su Palabra. Descubrir esta verdad y aceptarla en nuestro corazón es un paso de fe en el que le decimos a Dios “te creo”, pero este es solo el primer eslabón. ¿Qué sigue ahora? Es preciso conocer de qué se trata la respuesta de nuestro Padre a esta pregunta para que tú y yo avancemos, viendo cada día más de la manifestación de la mujer superlativa de Proverbios 31 en nuestras vidas.

Es fácil decir que cada situación que enfrentamos debemos mirarla como la oportunidad para que la mujer virtuosa desarrolle en nosotros; ponerlo en práctica puede resultar en ocasiones un reto. Nos sentimos dar un paso para adelante y dos para atrás, parece inevitable el desánimo y perdemos la fuerza para continuar. Sí, tuve una semana difícil tengo que reconocerlo, pero no puedo callarme lo que aprendí estos días y la perspectiva de las cosas que ahora tengo: Esos momentos son la ocasión para  el proceso de “pulido” de la mujer de éxito que somos como hijas de Dios. El establece en Su Palabra que el valor de la mujer virtuosa va mucho más allá que el valor que tienen las piedras preciosas (Prov. 31:10) y esta comparación no está aquí por casualidad. Déjame platicarte cómo un diamante o rubí desarrolla su valor para que puedas verlo mas claro.

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La Mujer Superlativa (II) : Una Mujer en Transformación.

Proverbios 31: 10-30

Recuerdo que las primeras veces que leí Proverbios 31 y veía todas las cualidades de la mujer virtuosa, me preguntaba: “¿Y dónde existe una mujer como esta?” Pensaba en algunas mujeres de la Biblia como Ester, Ana, Rut, María, etc., considerando que ellas sí tenían con qué llenar el molde, mientras que yo  me sentía no contar con esa misma capacidad o estar a su mismo nivel. Como cualquier mujer, comencé con las comparaciones. Entre las deficiencias que podía ver en mí y las virtudes de esa mujer para mí existía un gran abismo.  Dios sabe bien que es fácil para nosotras sentirnos lejos y ajenas a esa descripción de mujer virtuosa; de tal forma que para llevarnos a comprobar ese modelo como una realidad en nuestra vida, Él no nos da consejos para mejorar nuestra auto-estima ni tampoco recursos de superación personal para que alcancemos balance emocional. ¡Él ha provisto el camino que hace posible nuestra transformación! Por eso, quiero compartir contigo en esta nota, cómo podemos desarrollar “la mujer virtuosa” que Dios diseñó para nuestra vida.

La Escritura dice: “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima soprepasa largamente a la de las piedras preciosas.” (Prov. 31:10) Cuando Dios nos pregunta: “¿Quién puede hallar a la mujer virtuosa?” Él lo hace porque tú y yo podemos pasarnos la vida completa tratando de encontrarla en algún sitio del mundo, para terminar dándonos cuenta de que está mas cerca de lo que podemos imaginar. Esto es, porque cuando recibes a Jesús en tu corazón, Dios siembra en ti Su semilla (1ª. Pedro 1:23). Esta semilla contiene la vida y naturaleza del Padre Celestial, lo cual incluye las características de “la mujer virtuosa” descritas en Proverbios 31. ¡Eres hija de Dios y su ADN está dentro de ti! Por lo tanto, es preciso que puedas identificar que este modelo de identidad ha sido depositado en tu interior. Probablemente la opinión de la gente, las circunstancias, las debilidades que tú ves en ti misma no coincidan con este hallazgo, pero tu disposición a creer es el botón que activa que inicie el proceso de desarrollo de esta mujer virtuosa en tu ser.

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La Mujer Superlativa (I) : Mi Modelo de Identidad

Proverbios 31:10 – 30

Hay una mujer a la que admiro y quisiera presentarte a través de este blog. Ella es  todo un personaje, y como tal, se ha convertido en un modelo a seguir en mi vida. Antes de decirte su nombre, déjame contarte cómo fue que la conocí. Hace unos años atrás, yo era una mujer con tintes de perfeccionista bien marcados; me deshacía por tratar de que todo cuanto hacía fuera lo mejor que podía lograr. Mi idea no era mala, pero con esta perspectiva estaba siempre llena de actividades y según yo, con mis prioridades en orden, vivía un desgaste constante en una búsqueda por tratar de agradar a Dios. Las hijas, el marido, la casa, la escuela, el trabajo, el servicio en la iglesia, etc., todo debía estar dentro de los esquemas que yo tenía en mente. Aunque mis intenciones eran buenas, el modelo de mujer que yo concebía y estaba siguiendo, me dejaba sumamente agotada. Mi ritmo de vida podría compararlo mas bien al de la “mujer pulpo”. Ahora puedo ver atrás y reirme, pero en aquellos tiempos era dificil sobrellevar ese paso en mis propios esfuerzos tratando de lograr ser una mujer que honra a Dios.

Dentro de mí, me hice muchas veces la pregunta: “¿Porqué tratando de hacer el bien me siento tan desgastada?” La pregunta quedó sin respuesta hasta que un buen día, Dios en su amor y gracia, me dejó entender la razón de mi cansancio. Al regresar a casa después del corre-corre de siempre, me encontré con alguien que al saludarme con afecto dijo: “¡Ya llegó la mujer maravilla!”. Esas palabras fueron como si una cubetada de agua fríia me cayera encima; la frase resonaba en mis oídos sacudiéndome hasta lo mas profundo. Yo estaba batallando en mi interior, y ahora veía lo que estaba mal en mí. El modelo de mujer que yo perseguía era el de una mujer que no existe y lo mas importante, un modelo que Dios no estableció para mi vida. Al haber adoptado el modelo de “super mujer”, estaba desubicada del propósito para el cual mi Padre me destinó, tenía que lidiar con la frustración dentro de mí cuando las cosas no salían de acuerdo a lo planeado, y lo que es peor, estaba creando en la mente de mis hijas y esposo la imagen de una mujer que no necesitaba consideración, ayuda o atención. Continúa leyendo aquí