Agua en el desierto
¿Qué es en realidad el desierto que hoy atraviesas? ¿Un tiempo de crisis que debes soportar? ¿Ó una época de apoderamiento para que como hijo puedas echar mano de la herencia que el Padre preparó para ti?
Dios ha prometido que “el desierto florecerá”. Yo no sé cuándo ocurrirá esto en tu desierto ó en el mío, pero estoy segura que si mi Papá lo dijo Él lo hará por medio nuestro. Lo cierto es que podemos pasarnos años lidiando con las mismas condiciones adversas de clima y de terreno siendo todos unos “maestros” en el dominio de las técnicas de supervivencia, moviéndonos de oasis en oasis, pero nunca poseyendo la cosecha prometida de la que Dios nos habla. ¡Yo no quiero más estar ahí! Esta semana estoy entendiendo que hay mucho más para mí que solo sobrellevar las situaciones adversas con sabiduría; el Padre quiere que yo participe con Él en la transformación total de mi entorno.
Permíteme ilustrar lo que estoy aprendiendo con el siguiente ejemplo:
Muchos países ya están implementando una tecnología para hacer producir el desierto con resultados sorprendentes. Ellos no han estado esperando a que las condiciones de suelo cambien, más bien se han aplicado a la tarea en generar soluciones a este desafío. En base a la forma en la que las plantas que habitan este ecosistema obtienen agua, han creado sistemas de riego NO CONVENCIONALES que están transformando la producción de alimentos alrededor del mundo.
¿A dónde voy con esto? Los ingenieros agrícolas generaron una tecnología basada en un ‘cambio de proveedor’. Basados en que el proveedor principal de agua en el desierto no es el suelo, sino el ambiente, sus sistemas de riego obtienen este recurso, no del suelo sino de la humedad ambiental.
De seguir nosotros insistiendo en encontrar agua en el suelo, seguiremos avanzando como nómadas en el desierto. A menos que podamos reconocer LA VERDADERA FUENTE DE VIDA de la que brota agua cuando las circunstancias están al rojo vivo, no podremos generar ese cultivo maravilloso del que Dios habla en su Palabra y mucho menos participar de esa abundante producción de fruto. Es cierto que podemos decir que la provisión de Dios ha estado ahí en el arduo calor y sequedad del desierto, pero es tiempo ya de no conformarnos con menos que lo que nos ha prometido a Sus hijos. Es tiempo de ir hacia adelante a la posesión de la herencia que se nos ha dado en Cristo.
¿Que estás esperando reconocimiento de los demás para sentirte satisfecho? No te compliques la vida y permítele a Dios convencerte de lo estimado que eres para Él al llamarte Su hijo. ¡Sólo Él puede proveer para ti verdadera identidad!
¿Que estás tratando de esforzarte por cambiar tu carácter usando ténicas científicas? Haz un alto al insistir hacer lo que solo Dios puede realizar en ti. ¡Es Su Palabra viva operando activamente en ti lo que producirá tu transformación! ¡Sólo Jesús es el Camino!
¿Te ha fallado tu mejor amigo? Deja de esperar perfección en aquellos que amas y te ofrecen su amistad. Conéctate a la fuente de aceptación y comunión que Dios te da. Jesús no es un amigo, es EL amigo que jamás te defraudará.
¿Estás decepcionada porque tu esposo no llena tus expectativas? Deja de pensar que tu cónyuge puede llenar lo que solo Dios puede darte. Conéctate a la verdadera Fuente de Amor y déjate amar porque Él quiere comprobarse a ti como Tu Marido.
¿Que tu hermano te ha dado la espalda en tiempos de necesidad? No te engañes a ti mismo y recibe la verdad. Ubícate en que eres parte de la familia de Dios en la que Jesús es tu hermano mayor.
¿Que tus papás no han asumido su responsabilidad contigo y te abandonaron? No sufras más por los errores que ellos cometieron . “Si ellos te abandonaron, yo jamás lo haré” Dice Dios. ”Déjame hoy ser el responsable de tu vida”. (Salmos 27:10)
El desierto es la oportunidad para dejar definitivamente los sistemas de riego obsoletos y conectarnos con el PROVEEDOR de Agua Viva que transformará el sequedal en manantial de aguas. Yo estoy lista para participar con Dios en la preparación de esta tierra, en la siembra de la semilla que Él estará plantando y en el levantamiento de la cosecha que Él ha dispuesto para mi vida. ¡Gracias Padre porque este desierto florecerá!!!!!!
¿Tú qué vas a hacer?
Los Problemas y sus Ventajas
¿Quién puede decir que NO tiene problemas? Todos sin excepción tenemos que enfrentarlos tarde que temprano, sin embargo, no todos hemos podido identificar los beneficios que estos potencialmente pueden producir en la vida, provocando que pasemos desapercibidos frente a un cúmulo de oportunidades. Sí, leíste bien, hay ventajas escondidas detrás de esa situación que atraviesas. Aunque resulta común que nuestra mente le dé una connotación negativa a esta palabra, ¡y no es para menos! pues lo que se vive en medio de las crisis no es nada cómodo ó agradable, ¡existe otra cara de tus circunstancias que necesitas conocer!
Precisamente estos dos últimos meses han sido la escuela para mí. Estuve en la sala de emergencias con un padecimiento que los doctores no podían explicar y tampoco sabían cómo tratar. Me recomendaron estar en cama por varios días y todavía no me recuperaba de esto, cuando mi hija fue diagnosticada con una hernia que requería estudios especiales y una probable cirugía. Los gastos parecían una coladera y la presión estaba en su máxima expresión. Mi esposo tuvo que hacerse cargo de la casa, de las hijas, además de todas sus responsabilidades. También cuidaba de mí por las noches, así que casi no dormía. A esto se sumó la pérdida del bebé de un familiar cercano y nuestro corazón se dolía con ellos. Fueron días difíciles, y ¿qué de bueno podía haber para mí en todo eso? Precisamente lo que quiero compartir contigo ahora, tiene que ver con la respuesta a esa interrogante:
1. Problema = Un llamado a salir de tu zona de confort.*

La crisis es como la alarma de un despertador indicándote la urgencia de crecer y extenderte a nuevos niveles de desarrollo personal, familiar, laboral, etc.. Un día antes de que comenzara todo este episodio de dificultades, mi esposo y yo estábamos considerando una decisión importante que implicaba nuevos retos. No es fácil moverse a lo desconocido, a donde no sientes contar del todo con la experiencia necesaria, a donde el futuro parece incierto, a donde tu rutina diaria tiene que modificarse completamente. Fue precisamente, metidos en esos eventos “negativos”, que encontramos la fuerza y valentía para dar el paso que necesitábamos tomar. Lo sucedido nos sirvió para analizar la decisión desde otro punto de vista y mirar las cosas a través de otro cristal, y aquí estamos moviéndonos en una nueva dirección. Dios ha preparado nuevos escenarios de éxito en tu desarrollo pero se requiere de tu determinación para entrar en ellos. El temor paraliza pero Su amor nos libera para avanzar. Muchas veces resulta imperceptible para nosotros cuando nos hemos estancado en la zona de confort, pero los problemas pueden ser la puerta para accesar a otro nivel si nosotros lo permitimos.
2. Problema = Una oferta de experiencias para aprender a manejar lo que vendrá.

Mientras estés quejándote por las complicaciones de tu situación, te estarás negando a ti mismo la bendición de ser equipado con un conjunto de experiencias que sin duda alguna vas a requerir para enfrentar tu futuro con éxito. Mira, cuando estuvimos viendo a tantos médicos, mi esposo y yo nos enfocamos en atender los retos de cada día. ¡VIVIR UN DÍA A LA VEZ! Determinamos no preocuparnos por lo que el doctor diría mañana, ni por los pagos que vendrían en un mes.** Bajo esta perspectiva enfrentamos día tras día, ¡y nos ayudó tanto! Todavía no entiendo porqué pasé por tantas cosas al mismo tiempo, pero lo que sí sé, es que lo que vivimos nos está permitiendo manejar con eficacia los retos de HOY y con seguridad nos ayudarán para enfrentar los de mañana. Mi esposo y yo aprendimos a funcionar como equipo en un grado superlativo y a sortear las presiones apoyándonos el uno al otro; lo que intentó venir a debilitarnos solo nos ha hecho más fuertes.
3. Problema = Una invitación para descubrir aquellas capacidades y recursos que posees.

Es más sencillo decir “no se puede” ó “no hay” y resignarse; sin embargo, si el problema está frente a ti es porque tienes con qué responderle exitosamente. ¡Dios así lo ha prometido! Durante esos días que estuve en cama, tuve que pasar de tratar de encontrar una explicación, a buscar una solución. El diagnóstico médico era incierto y los doctores no podían hacer ninguna de las dos cosas. Frente a esto, pude comprobar una dosis de templanza que solo Dios podía traer a mi corazón, una fortaleza sobrenatural que no me dejó derrumbarme a pesar de las circunstancias y una paz incomprensible que guardó mi corazón en todo momento. Además, me encontré rodeada de un ejército de amigos que me brindaron su apoyo en oración, y fueron la expresión tangible del amor del Padre en tantas llamadas, mensajes y atenciones que me sostuvieron cuando más lo necesité.
Han transcurrido las semanas y gracias a Dios mi salud se ha reestablecido, mi hija no requirió de ninguna cirugía para la hernia diagnosticada, y hemos visto la provisión de Dios para ir pagando poco a poco todos los gastos que esto implicó. Ahora puedo decir con confianza: “Si mi Padre pudo con esto, ¿qué no podrá hacer por mí?” Te invito a que te tomes un par de minutos y reflexiones en esto que te comparto. ¡Tus problemas pueden convertirse de un desierto a un oásis de bendición!
* La Zona de Confort es el conjunto de creencias y acciones a las que estamos acostumbrados, y que nos resultan cómodas.
** Mateo 6:34
Matrimonio y Finanzas (Parte II)
Es común escuchar en estos tiempos que las parejas tienen “problemas de dinero”, aunque en un gran porcentaje de los casos, lo que hay verdaderamente es problemas con “el manejo” del mismo. Esposo y esposa tienen sus propias ideas en cuanto al dinero y cómo administrarlo; de tal forma, que pretender unificar criterios o establecer un acuerdo entre ambos pudiera parecer un sueño. En esta nota queremos compartir contigo el proceso por el cual nosotros estamos aprendiendo a funcionar como equipo en diversas áreas, incluyendo las finanzas, viendo de esta manera resultados exponencialmente positivos. Sin importar qué tan irreconciliables o insignificantes sean las diferencias que ves en tu matrimonio con respecto al dinero, existe un camino para lograr integración. ¿Estás listo para conocerlo?
- Haz click en el botón con la flecha verde (PLAY) y escucharás el siguiente slidecast – (4 min)
¿Tienes algún comentario ó sugerencia con respecto al contenido de este material? Te invito a que dejes tu opinión en este espacio y a que continues visitando los artículos que se publican aquí.
Matrimonio y Finanzas (Parte I)
La crisis económica está afectando severamente el presupuesto familiar y las condiciones de vida de la gente alrededor del mundo, incluyendo con esto, la relación matrimonial. Aquella declaración de tortolitos enamorados que decía: “Contigo, pan y cebolla”, se convierte en estas épocas con mayor frecuencia en: “¿Quién se queda con el pan y quién con la cebolla?” Escucha a continuación, lo que mi esposo y yo hemos podido aprender hasta aquí, en medio de los retos económicos con que nos hemos topado. ¡Gracias a Dios porque el resultado ha sido una mayor bendición, unidad y fortaleza para nuestro matrimonio, que estamos determinados a compartir y a sobre todo continuar desarrollando cada día!
- Haz click en el botón con la flecha verde (play) y escucharás el siguiente slidecast -
SUGERENCIAS PRACTICAS:
1. Posiblemente te preguntes: “¿Qué hago si mi esposo(a) no está dispuesto a Construir sobre la Roca?” Si escuchaste a Dios hablarte a través de este video, respóndele TÚ a Él de manera directa y personal. Declárale tu determinación a ser transformado primero y deja que Él se encargue de hablar al corazón de tu cónyuge. ¡Cambia tú y verás tu matrimonio y tus finanzas también ser transformadas!
2. Establecer el acuerdo en tu matrimonio de Construir sobre la Roca, NO es una varita mágica para resolver los problemas económicos; pero sí es el primer paso para encaminarnos hacia el destino de éxito que Dios nos ha prometido a los que le amamos.
3. Continuar esperando a que las circunstancias mejoren por sí mismas, a que tu esposo(a) algún día se de cuenta de sus errores, ó a que la economía en general despunte para salir de las dificultades en donde ahora se encuentran, es también parte de construir sobre la arena. La distancia entre ese primer escenario y el segundo, (de construir sobre la Roca) es tan solo: UNA DECISION… ¡Tu decisión!
¡No te pierdas la segunda parte de esta serie!!!! Dios pudo con nuestro matrimonio y con nuestras finanzas…. ¡Y puede hacer lo mismo por ti!


