La Mujer Superlativa (VII): ¡Dignidad en acción!
“¿Que acaso no tienes dignidad? ¿Cómo puedes perdonar que tu marido te haya engañado?” le recriminaban sus amigas a Marcela cuando estaba atravesando por una crisis matrimonial. Unos meses atrás, tuve oportunidad de platicar con una chica que pasaba por esta situación. Por un lado, ella estaba dispuesta a perdonar a su esposo, pero por otro, la atormentaban los pensamientos que le decían que la mujer que pasa por alto una infidelidad, es alguien que no tiene dignidad. En esta nota, quiero platicarte lo que Dios me permitió compartir con esta amiga y la transformación que esto desencadenó en su vida personal y matrimonial. Si eres mujer y te interesa entender la diferencia entre dignidad y orgullo, este artículo es para ti.

Resulta en verdad sorprendente el impacto que tiene en la mujer, el ejercicio de una dignidad malentendida. Esto es de hecho, la raíz de un sin fin de problemas que enfrentamos en todas las áreas de nuestra vida. Por un lado, están aquellas mujeres que buscan darse un lugar de importancia, dicen no dejarse de nada ni de nadie y defienden sus derechos por encima de cualquier cosa; en el otro extremo, vemos aquellas que resignadas, viven durante años consintiendo toda clase de maltrato, abuso verbal y físico. Estas son las dos opciones que el mundo presenta a la mujer para que ejerza su dignidad: – Rebélate ó Resígnate – ; pero gracias a Dios Él tiene una propuesta totalmente distinta y te dice: “¡TRANSFÓRMATE!” (Rom. 12:1-2) Él te ha dignificado y está determinado a convencerte de la gloria con que te ha coronado y ha depositado dentro de ti. ¿Estás dispuesta a permitírselo?
La Mujer Superlativa (VI) : Realización y Plenitud
En estos días, los medios de comunicación están abordando un tema controversial que llama mi atención. La pregunta es: ¿Quiénes son más felices… los hombres ó las mujeres? En un artículo del New York Times leía que las mujeres en la actualidad, a pesar de tantos esfuerzos buscando superación y paridad con el sexo masculino, no logran sentirse realizadas y se sumen lentamente en la desesperación. Estas conclusiones están basadas en resultados obtenidos por la General Social Survey, quienes monitorearon el estado de ánimo de los americanos desde 1972 hasta la fecha; el estudio arroja que las mujeres están volviéndose cada vez más y más depresivas, mientras que los hombres son más felices. La nota dice además que, aunque las mujeres comienzan las primeras épocas de la vida sintiendo mayor satisfacción personal que los hombres, conforme pasan los años, tienden a perder esa dicha gradualmente. ¿Qué está sucendiendo con esto me preguntaba al leer la nota? ¿Por qué las mujeres se están hundiendo en el hoyo de la tristeza? Si el estado civil, transfondo étnico, nivel económico, el ser madre o país en el que viven, no representa un factor que determine la decadencia de la felicidad femenina, ¿cuál es el verdadero problema? La realidad es que la luz de alarma está encendida, si consideramos el hecho de que casi un cuarto de la población de mujeres hispanas toman andidepresivos para tratar de encontrar alivio y sobrellevar los retos que enfrentan.

Dios desea que tú seas una mujer plena
Es cierto que en hay momentos en la vida, tanto de hombres como de mujeres, que sentimos que nos “aprieta el zapato” y las circunstancias nos parecen como una carretera en la que conducimos de noche y con la peor de las neblinas; sin embargo, no podemos quitar del panorama que Dios tiene planes para nosotros, y esos planes son de bienestar para sus hijos a fin de darnos un futuro y una esperanza (Jer. 29:11). ¿Te das cuenta? ¡Él anhela que tú vivas en plena satisfacción personal! Ahora, con respecto a la mujer en particular señala en Proverbios 31 que: La mujer virtuosa…. se ciñe de dignidad y fortaleza; y se ríe de lo porvenir (Prov. 31:25). Como puedes ver, Dios dice que ella puede sonreir en su situación presente y hacia los eventos futuros que cada etapa de la vida le presenta. ¿Porqué? Porque su plenitud es producto del gozo, una constante que proviene de la abundancia con la que Dios le satisface y no de la felicidad, una emoción pasajera producida por las circunstancias. De esta forma, la mujer superlativa es una fuente inagotable de agua viva, que fluye de su interior para bendición a muchos. Su andar y su destino están trazados fielmente por su Creador, el cual ha prometido que: “la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto”. Yo me maravillo al entender cómo Dios ha puesto a nuestra disposición la clave para que seamos esa mujer superlativa, que vive completa, segura y en contentamiento creciente en todo lo que ella es y realiza.
La Mujer Superlativa (V) : Aplicando sabiduría
Si alguna vez te has sentido entre la espada y la pared, si piensas que las posibilidades para resolver tu situación se agotan o te parece que por mas que te esfuerzas no estás llegando a ningún lado…. ¡Bienvenido abordo! En esta nota vamos a descubrir como no todo está perdido porque Dios ha provisto un recurso infalible para nosotros a fin de que entendamos el camino que debemos seguir y Su propósito sea cumplido en nuestras vidas. A través de todo el libro de Proverbios, Dios establece que es con sabiduría que podemos disponer de todo lo que nos ha dado, poseer la perspectiva que el Padre tiene de las cosas, ser habilitaos en el manejo de sus recursos y ser apoderados en la implementación de sus estrategias para que tengamos éxito (Ef. 1:17-19). ¿No te parece maravilloso? Como hijos suyos, contamos con esta provisión para ser equipados y fortalecidos aún en medio de ese “camino cerrado” en el que muchas veces nos vemos atrapados.

Es tal la fuente de poder que la sabiduría representa, que Dios dice que ésta es mejor que las armas de guerra; que es el antídoto contra la insensatez que sobrepasa la necedad como la luz a las tinieblas. Dice también que hace fuerte al sabio más que diez gobernantes dentro de una ciudad y es el seguro que preserva la vida de quien la posee. Ahora, para hacer de la aplicación de sabiduría algo tangible para nosotros, Dios concluye en el capítulo 31 de Proverbios, personificando a la mujer virtuosa y mostrándonos por medio de ella, los resultados que se producen en todas las áreas de su vida: Desarrollo personal, bienestar en su familia, prosperidad en sus negocios e inversiones, bendición en su impacto social a la comunidad, excelencia en su administración, gracia y armonía en su relación con los demás, prudencia en sus pláticas y consejos, superación en el ejercicio de sus talentos…… y mucho más. Frente a una mujer con tantas cualidades pudiéramos pensar que en su vida todo es “color de rosa”, sin embargo la Escritura señala que “ella se ciñe de fuerza y fortalece sus brazos”, pues al enfrentar tiempos de crisis, responde aplicando sabiduría para así procesar sus desafíos, sobrepasar los conflictos y transformar cada dificultad en una oportunidad para su beneficio (Prov. 14:1). ¿Suena bien no lo crees? Pero lo mejor es que esta oferta de Dios va mas allá de causar en ti admiración por lo que la mujer virtuosa puede realizar, Él quiere que compruebes personalmente que es posible aplicar sabiduría en tu diario vivir y que veas así a la mujer superlativa manifestándose en tu ser.
La Mujer Superlativa (IV) : Una Nueva Mente
Dios ve a la mujer virtuosa como una realidad en ti. El te valora como nadie nunca lo ha hecho y como nadie jamás lo hará. No, no estoy tratando de ayudarte a mejorar tu auto-estima ó hacerte sentir bien; estoy declarando la verdad eterna que tu Padre Celestial establece acerca de ti. Precisamente esto fue algo que tuve que aprender y atreverme a reconocer: Que mi valor está determinado únicamente por el rescate pagado por mí en la cruz. Si, era difícil visualizarme en la dimensión de ese precio y estar de acuerdo con Dios en que no existe para Él, alguien más importante sobre su creación, que yo. Dios dice que la estima de la mujer virtuosa sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas (Prov. 31:10) sin embargo, muchas veces nos encontramos saturados de opiniones que nuestros padres, cónyuge, hijos, hermanos, amistades, o las circunstancias han dictaminado acerca de nosotros. Estas ideas nos han incitado a pensar que ha ocurrido una “devaluación” en nuestro interior, y mucho más, nos han convencido de que nuestro valor se ha deteriorado, y por lo tanto no merecemos semejante posición.
En este sentido, para Dios nuestro valor es algo inconmovible que no radica en la calidad de nuestras acciones; muy por el contrario, en nuestros pensamientos nuestra estima es una variable sujeta a las condiciones en las cuales nos desarrollamos. ¡Vaya discrepancia entre los pensamientos de Dios y los nuestros! Es aquí donde se encuentra la clave para activar el desarrollo de la mujer superlativa en tu ser. Se necesita “una nueva mente” para pensar como el Padre Celestial lo hace y poder estimarnos desde su perspectiva. Si te sorprende esta respuesta, démosle un vistazo a lo que Dios dice que nos ha dado: “Mas nosotros tenemos la mente de Cristo”. (2ª. Corintios 2:16) Como hijas de Dios poseemos este maravilloso recurso para el desarrollo de la mujer virtuosa que Él ha sembrado en nuestro ser. ¿Cómo hacemos uso de él? Esto es precisamente lo que veremos a continuación.
La Mujer Superlativa (III) : Una Mujer de Éxito
En los artículos del blog escritos hasta aquí he compartido lo que he aprendido en experiencias anteriores de mi vida. Hoy quiero hablarte de algo que estoy comenzando a entender esta misma semana y tiene que ver precisamente con el desarrollo de la mujer virtuosa que Dios ha sembrado en nuestro interior por Su Palabra. Descubrir esta verdad y aceptarla en nuestro corazón es un paso de fe en el que le decimos a Dios “te creo”, pero este es solo el primer eslabón. ¿Qué sigue ahora? Es preciso conocer de qué se trata la respuesta de nuestro Padre a esta pregunta para que tú y yo avancemos, viendo cada día más de la manifestación de la mujer superlativa de Proverbios 31 en nuestras vidas.
Es fácil decir que cada situación que enfrentamos debemos mirarla como la oportunidad para que la mujer virtuosa desarrolle en nosotros; ponerlo en práctica puede resultar en ocasiones un reto. Nos sentimos dar un paso para adelante y dos para atrás, parece inevitable el desánimo y perdemos la fuerza para continuar. Sí, tuve una semana difícil tengo que reconocerlo, pero no puedo callarme lo que aprendí estos días y la perspectiva de las cosas que ahora tengo: Esos momentos son la ocasión para el proceso de “pulido” de la mujer de éxito que somos como hijas de Dios. El establece en Su Palabra que el valor de la mujer virtuosa va mucho más allá que el valor que tienen las piedras preciosas (Prov. 31:10) y esta comparación no está aquí por casualidad. Déjame platicarte cómo un diamante o rubí desarrolla su valor para que puedas verlo mas claro.


