Como grano de mostaza…..

Estos días me preguntaba: ¿Cuánta fe tuvo David para derribar a Goliat? Humanamente David estaba en franca desventaja con el rival que enfrentaba y aún así, no dejó que este razonamiento le estorbara, antes avanzó sin temor y con la honda en su mano y unas cuantas piedras, hizo caer a quien había intimidado a todo el ejército de Israel. Sin duda alguna, este hombre poseía el grado de fe necesario para ver a Dios intervenir poderosamente en y a través de su vida, y que por supuesto yo quiero aprender a operar en mi ser en estos tiempos.
Si te identificas con esta escena, y tus pensamientos te dicen: “Estás en franca desventaja con las circunstancias; el rival que enfrentas es mucho mayor que tú”, tengo buenas noticias para ti. Estás precisamente en el campo donde puedes permitir a Dios cultivar la semilla de FE que Él ha depositado en tu corazón por medio de Cristo. Para que me entiendas mejor, checa estas tres preguntas me han ayudado a ubicarme en este sentido:
¿Vas a creerle a Dios ó vas a a dar crédito a las amenazas del “gigante”?
Toma en cuenta que NO puedes abrazar las dos opciones a la vez. Es verdad que los argumentos que las circunstancias presentan pueden sonar “lógicamente aceptables”, pero tienes que entender que tu Padre Celestial NO opera dentro de esos parámetros; es Su Palabra y solo Su Palabra lo que establece cuál es Su voluntad buena, agradable y perfecta para ti.
¿Qué dice Dios específicamente con respecto a tu situación?
Toma tiempo para buscar en la Escritura lo que el Padre dice de ti, y lo que ha prometido hacer en tu caso particular. Es vital que comprendas, que no se trata de “leer” lo que Dios dice, sino de “RECIBIR” Su verdad en tu corazón. Tal como una esponja absorbe el agua del recipiente sobre el cual es depositada, así necesitas “absorber” lo que Dios habla de ti. Medita sus palabras y haz de sus proomesas el centro de tu atención.
¿Cuánto tiempo necesitas permanecer en fe?
El reloj de la fe se llama P-A-C-I-E-N-C-I-A. Este ingrediente es una “ESPERA ACTIVA” en la que tú participas con Dios, colaboras con Él permitiendo que a través de ti Él haga sus obras. Mientras ves realizado el cumplimiento de Su promesa, tú conscientemente te prestas para que tu Padre Celestial fluya de ti hacia otros con Su amor, poder y misericordia para bendición y en ese proceso todo tu ser estará siendo conformado cada vez en un hijo suyo.
La montaña que tienes frente a ti se moverá cuando te dispongas a creerme; tu FE será como un grano de mostaza, y NADA te será imposible, dice Dios.
La Oración sin Respuesta….
¿Que esa situación no resultó en lo que esperabas después de invertir tanto tiempo, dinero y esfuerzo? Sí, yo he estado ahí. Pareciera como que Dios no escuchó bien lo que le pediste, sin embargo, las cosas no son así porque esta es su promesa, que sus ojos están sobre los justos y sus oídos atentos al clamor de ellos. Pasé varios meses orando por un asunto que finalmente no se concretó, al menos no en el tiempo que yo pensaba, y aunque de repente me invadió la frustración después me ha inundado una paz incomprensible que ahora comparto contigo, que me hace confiar en que nada, absolutamente nada en mi vida está fuera del control de Dios.
No te confundas. La oración no se trata de que Dios llene nuestras expectativas, sino de permanecer conectados a la Fuente de Amor y Poder para permitir que Su voluntad sea hecha EN y A TRAVÉS de nuestras vidas.
No te conformes con menos. Él te ha llamado hijo, heredero y co-heredero con Cristo, y son Sus promesas las que definen detalladamente en qué consiste la herencia que hoy necesitas tomar en posesión.
No te alteres por nada ni por nadie. Recuerda que no son las circunstancias las que definen tu identidad, ni tampoco tu destino. *Ser mas que vencedor* es mucho más que una bonita frase, es una realidad divina a la que como HIJO de Dios puedes accesar si tan solo permites la transformación de tu manera de pensar. ¡Este es el momento para permitirle a tu Padre Celestial intervenir en tu corazón!
¡Checa este video que me hizo reflexionar! Dios SI me ha contestado y he determinado hacer a mi Papá responsable de los resultados de este acontecimiento y de los que están por venir:
Referencias:
Salmos 34:15
Isaías 55:7-9
Romanos 8:28
Los Problemas y sus Ventajas
¿Quién puede decir que NO tiene problemas? Todos sin excepción tenemos que enfrentarlos tarde que temprano, sin embargo, no todos hemos podido identificar los beneficios que estos potencialmente pueden producir en la vida, provocando que pasemos desapercibidos frente a un cúmulo de oportunidades. Sí, leíste bien, hay ventajas escondidas detrás de esa situación que atraviesas. Aunque resulta común que nuestra mente le dé una connotación negativa a esta palabra, ¡y no es para menos! pues lo que se vive en medio de las crisis no es nada cómodo ó agradable, ¡existe otra cara de tus circunstancias que necesitas conocer!
Precisamente estos dos últimos meses han sido la escuela para mí. Estuve en la sala de emergencias con un padecimiento que los doctores no podían explicar y tampoco sabían cómo tratar. Me recomendaron estar en cama por varios días y todavía no me recuperaba de esto, cuando mi hija fue diagnosticada con una hernia que requería estudios especiales y una probable cirugía. Los gastos parecían una coladera y la presión estaba en su máxima expresión. Mi esposo tuvo que hacerse cargo de la casa, de las hijas, además de todas sus responsabilidades. También cuidaba de mí por las noches, así que casi no dormía. A esto se sumó la pérdida del bebé de un familiar cercano y nuestro corazón se dolía con ellos. Fueron días difíciles, y ¿qué de bueno podía haber para mí en todo eso? Precisamente lo que quiero compartir contigo ahora, tiene que ver con la respuesta a esa interrogante:
1. Problema = Un llamado a salir de tu zona de confort.*

La crisis es como la alarma de un despertador indicándote la urgencia de crecer y extenderte a nuevos niveles de desarrollo personal, familiar, laboral, etc.. Un día antes de que comenzara todo este episodio de dificultades, mi esposo y yo estábamos considerando una decisión importante que implicaba nuevos retos. No es fácil moverse a lo desconocido, a donde no sientes contar del todo con la experiencia necesaria, a donde el futuro parece incierto, a donde tu rutina diaria tiene que modificarse completamente. Fue precisamente, metidos en esos eventos “negativos”, que encontramos la fuerza y valentía para dar el paso que necesitábamos tomar. Lo sucedido nos sirvió para analizar la decisión desde otro punto de vista y mirar las cosas a través de otro cristal, y aquí estamos moviéndonos en una nueva dirección. Dios ha preparado nuevos escenarios de éxito en tu desarrollo pero se requiere de tu determinación para entrar en ellos. El temor paraliza pero Su amor nos libera para avanzar. Muchas veces resulta imperceptible para nosotros cuando nos hemos estancado en la zona de confort, pero los problemas pueden ser la puerta para accesar a otro nivel si nosotros lo permitimos.
2. Problema = Una oferta de experiencias para aprender a manejar lo que vendrá.

Mientras estés quejándote por las complicaciones de tu situación, te estarás negando a ti mismo la bendición de ser equipado con un conjunto de experiencias que sin duda alguna vas a requerir para enfrentar tu futuro con éxito. Mira, cuando estuvimos viendo a tantos médicos, mi esposo y yo nos enfocamos en atender los retos de cada día. ¡VIVIR UN DÍA A LA VEZ! Determinamos no preocuparnos por lo que el doctor diría mañana, ni por los pagos que vendrían en un mes.** Bajo esta perspectiva enfrentamos día tras día, ¡y nos ayudó tanto! Todavía no entiendo porqué pasé por tantas cosas al mismo tiempo, pero lo que sí sé, es que lo que vivimos nos está permitiendo manejar con eficacia los retos de HOY y con seguridad nos ayudarán para enfrentar los de mañana. Mi esposo y yo aprendimos a funcionar como equipo en un grado superlativo y a sortear las presiones apoyándonos el uno al otro; lo que intentó venir a debilitarnos solo nos ha hecho más fuertes.
3. Problema = Una invitación para descubrir aquellas capacidades y recursos que posees.

Es más sencillo decir “no se puede” ó “no hay” y resignarse; sin embargo, si el problema está frente a ti es porque tienes con qué responderle exitosamente. ¡Dios así lo ha prometido! Durante esos días que estuve en cama, tuve que pasar de tratar de encontrar una explicación, a buscar una solución. El diagnóstico médico era incierto y los doctores no podían hacer ninguna de las dos cosas. Frente a esto, pude comprobar una dosis de templanza que solo Dios podía traer a mi corazón, una fortaleza sobrenatural que no me dejó derrumbarme a pesar de las circunstancias y una paz incomprensible que guardó mi corazón en todo momento. Además, me encontré rodeada de un ejército de amigos que me brindaron su apoyo en oración, y fueron la expresión tangible del amor del Padre en tantas llamadas, mensajes y atenciones que me sostuvieron cuando más lo necesité.
Han transcurrido las semanas y gracias a Dios mi salud se ha reestablecido, mi hija no requirió de ninguna cirugía para la hernia diagnosticada, y hemos visto la provisión de Dios para ir pagando poco a poco todos los gastos que esto implicó. Ahora puedo decir con confianza: “Si mi Padre pudo con esto, ¿qué no podrá hacer por mí?” Te invito a que te tomes un par de minutos y reflexiones en esto que te comparto. ¡Tus problemas pueden convertirse de un desierto a un oásis de bendición!
* La Zona de Confort es el conjunto de creencias y acciones a las que estamos acostumbrados, y que nos resultan cómodas.
** Mateo 6:34
Al borde del abismo….
”Cuando Dios te lleva al borde del acantilado, confia en Él plenamente y dejate llevar. Sólo 1 de 2 cosas va a suceder: O Él te sostiene cuando te caigas ó te va a enseñar a volar.” – Autor desconocido
Hace unos días llegó a mí esta frase haciéndome pensar en muchas cosas que he pasado últimamente. Sé que como yo, tú también has experimentado la sensación de estar al borde del abismo. ¿Que esto es algo agradable? ¡De ninguna manera! Pero finalmente estoy descubriendo que estas experiencias me están brindando una nueva perspectiva para enfrentar los retos del HOY. Para algunas personas, estos momentos son la ocasión para auto-compadecerse, resignarse ó resentirse, sin embargo, yo he escogido otra opción que comparto en esta nota contigo.
¿ESPEJISMO Ó REALIDAD?
Tu apreciación de las circunstancias dependerá de cómo tú te ves a ti mismo dentro del problema. Puede que te sientas derrotado, ¿pero en realidad lo estás? A lo mejor te encuentras abrumado sobremanera, ¿pero acaso no es solo un espejismo de tus emociones? De tu capacidad para distinguir cuál es el origen de tu percepción, dependerá tul aplomo para anclarte en la realidad: LA VERDAD DE DIOS. A medida que identifiques aquellos pensamientos y sentimientos que buscan intimidarte, y te atrevas a mudarlos definitivamente de tu corazón, comprobarás la claridad en tu pespectiva para permanecer en FE, sostenido como viendo al invisible. *
DEL TEMOR A LA CONFIANZA
Yo no te estoy invitando a que te esfuerces por cambiar tu manera de pensar ni a que hagas algo para auto-sugestionarte positivamente. ¡Solo Dios puede transformar tu visión cuando tú se lo permites! Te estoy compartiendo cómo en medio de mis temores, estoy aprendiendo a moverme de la incertidumbre a la confianza absoluta en Dios. Cada vez que en medio de la tormenta escojo que Su verdad sea el elemento de PESO en mi vida, y veo a mi Padre como el único y absoluto responsable de mi vida, puedo confiar plenamente y tener total seguridad. ¿A qué mensaje ó qué palabras estás dándole valor en tu corazón hoy? ¡Cuidado porque estas ideas gobernarán tu existencia! **
PAZ EN LA TORMENTA
Al filo del precipicio, cuando las cosas se salen de nuestra comprensión y nos cuesta trabajo entender porqué ocurren de tal o cual forma, Dios prometió: NO que nos daría una explicación lógica de lo acontecido, pero SÍ dijo que nos llenaría de SU PAZ. Él se ha comprometido a GUARDARTE en lo más profundo de tu ser, para que permanezcas de una pieza, a pesar de lo que esté rodeándote. Cede a tus preguntas incesantes del “Porqué” y atrévete a dialogar con Dios el “Para qué” de tu situación. Entrégale tus preocupaciones, tus inquietudes, tus aflicciones, tus interrogantes y Su paz te inundará por completo. ¡Dios te ha llamado HIJO y anhela que puedas comprobarlo! ***
Ahora, encontrarme al borde del abismo tiene otro sentido para mí. Ya no es sinónimo de temor, sino de una tremenda expectación; una escuela en la que cada nivel, me permite palpar personalmente que pase lo que pase, mi Padre Celestial jamás me abandonará y solo ratificará vez tras vez, que ¡SOY SU HIJA!.
¿Puedes compartir con nosotros cómo has enfrentado tus experiencias al borde del abismo?
¡Adiós al estancamiento!
¿Estás consternado porque perdiste algo que le daba valor o sentido a tu vida? En lo personal, he comprobado muchas veces que lo mejor que pudo pasarme, es haber “perdido” aquello que según yo, me brindaba cierto nivel de estabilidad. Estas experiencias, aunque díficiles y dolorosas, me han impulsado (por no decir empujado =) ) a la exploración y descubrimiento de nuevas áreas de crecimiento. He tenido mis descalabros, sin embargo, ¡no puedo estar más agradecida con Dios por esos momentos en los que me ha permitido ver EL POTENCIAL que ha depositado en mi interior, me ha capacitado con Su sabiduría para poner manos a la obra y me ha fortalecido para colaborar con Él haciendo que ¡todas las cosas sin excepción, contribuyan para MI bien! ¡Dios está listo para hacer esto en ti! Pero ….¿estás tú dispuesto a asumir tu responsabilidad?
Mira lo que sucedió con esta familia y su más preciado tesoro:
LA FAMOSA HISTORIA DE LA “VAQUITA”
Un Maestro de la Sabiduría paseaba por un bosque con su fiel Discípulo, cuando a lo lejos vio un sitio de apariencia pobre, decidiendo hacer una visita al lugar. Durante la caminata le comentó al aprendiz sobre la importancia de las visitas, así como de conocer a personas nuevas y diferentes, y las oportunidades de aprendizaje que nos brindan éstas experiencias.
Llegando al lugar, constató la pobreza del sitio; entre sus habitantes se encontraba una pareja y sus tres hijos que vivían en una casa de madera, estaban vestidos con ropas sucias y rasgadas, y no tenían calzado. Entonces el Sabio se aproximó al señor padre de familia y le preguntó: Si en este lugar no existen señales de trabajo ni puntos de comercio, ¿cómo hacen usted y su familia para sobrevivir aquí ? El señor calmadamente le respondió: “Amigo mío, nosotros tenemos una vaquita que nos da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o la cambiamos por otros géneros alimenticios en el pueblo vecino, y con la otra parte producimos queso, cuajada, etc., para nuestro consumo, y así es como vamos sobreviviendo.”
El Sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento, luego se despidió y se fue. En el medio del camino, se dirigió hacia su fiel discípulo y le ordenó al aprendiz : “Busque la vaquita, llévela al precipicio de allá en frente y empújela al barranco”. El joven, espantado, observó al Maestro, y le cuestionó sobre el hecho de que la vaquita era el medio de subsistencia de aquella familia. Pero como percibió un absoluto silencio por parte del Sabio, se fue a cumplir la orden. Así que empujó la vaquita por el precipicio y la vio morir. Aquella escena quedó grabada en la memoria del joven durante algunos años.
Un bello día el joven resolvió abandonar todo lo que había aprendido y regresó a aquel lugar para contarle todo a la familia, pedir perdón y ayudarlos. Así lo hizo, y a medida que se aproximaba al sitio comenzó a ver todo muy cambiado, bonito, con flores y árboles frutales, todo habitado, con lujoso carro en el garaje de elegante casa y algunos niños jugando en el jardín.
El joven se sintió triste y desesperado al pensar que aquella humilde familia tuvo que vender el terreno para sobrevivir; aceleró el paso y llegando allí fue recibido por un señor muy simpático; el joven le preguntó por una familia que vivía allí hace unos cuatro años; el señor le respondió que seguían viviendo allí. Espantado, el joven entró corriendo a la casa y confirmó que era la misma familia que visitó hacía algunos años junto con su Maestro. Elogió el lugar y le preguntó al señor ( el dueño de la vaquita ): ¿Cómo hizo para mejorar este lugar y cambiar de estilo de vida ?
El señor, entusiasmado, le respondió: “Nosotros teníamos una vaquita que cayó por el precipicio y murió; de ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos ; es de ésta manera como alcanzamos el éxito que sus ojos vislumbran ahora “.
¿LISTO PARA CRECER A NUEVAS ESFERAS DE ÉXITO?
1. Deja de seguir llorando por lo que se perdió, por aquello que ya quedó atrás, pues….. ¡no vale la pena! Recibe las palabras que tu Padre te habla hoy: “¡OLVIDA LO QUE SUCEDIÓ Y EXTIÉNDETE A LO QUE TE HE PUESTO DELANTE!” *
2. Toma el paso de fe y MUEVETE en la confianza de que en Cristo estás habilitado para llevar a cabo exitosamente esos retos nuevos. **
3. En vez de seguir tratando de encontrar una razón a lo que ocurrió, decídete de una vez y ¡DESPÓJATE DEL PESO DE LOS “PORQUÉ” PARA DAR PASO A LOS “PARA QUÉ”! Las respuestas de Dios, Sus ideas, Su creatividad, Su sabiduría comenzarán a derramarse en tu interior como vino nuevo se vierte en odres nuevos. ***
Recuerda que TÚ eres Su hijo amado y que si nos ha dado a JESÚS, ¿cómo no nos dará junto con Él todas las cosas?
*Fil. 3:13 ;
** Fil. 4:13
Te invito a que visites mi página de recomendaciones de libros, cd´s y dvd´s.


