¡Escoge la vida!
Quien menos te imaginas puede estar atravesando ahora por una experiencia de aborto y en silencio sufre los estragos que esto acarrea. Entérate en esta nota lo que tú puedes hacer. Resulta difícil permanecer cruzados de brazos cuando las estadísticas indican que solo en los Estados Unidos:
Un bebé es abortado cada 26 segundos
137 bebés son abortados cada hora
3,304 bebés son abortados cada día
23,196 bebés son abortados cada semana
100,516 bebés son abortados cada mes. ( * )
El debate entre la vida y la muerte ocurre en el mundo mientras los sistemas de justicia avanzan con la legalización del aborto bajo la premisa de aumentar la esperanza de vida de la mujer. La tasa de mortalidad por embarazos oscila entre el 15% y el 50%; ¿La razón? El aborto inseguro e ilegal. La lucha, dicen ellos, es por los derechos a la salud reproductiva y sexual de la mujer, ¿pero es esto en realidad así? ¿No están mas bien peleando por defender a un ser humano a costa de la vida de otro? ¿No se llama esto discriminación**? ¿No es esta apariencia de “beneficio social” mas bien la campaña publicitaria para atraer más clientes al negocio millonario del aborto? Los gobiernos se enorgullecen de presentar estadísticas de la cantidad de mujeres que se han practicado un “aborto seguro” señalando que se les ha librado de morir en clínicas clandestinas. Una nueva filosofía sobre los derechos humanos nos invade y nos demanda que nos adaptemos a ello. ¿Tú qué vas a hacer?
Lo único cierto aquí es que cada mujer sobre la tierra (¡y cada hombre también!) necesitamos comprender la verdad sobre los derechos humanos, para convertirnos en portadores de esta, primero en nuestra familia, luego en nuestro entorno y en la comunidad.
Para abordar el tema invito a este estrado, al Autor y Dador de la vida. ¡Quién mejor que Él para presentarnos el maravilloso plan que elaboró para nosotros! Tu Creador definió claramente tus derechos a fin de asegurar tu bienestar y el de tus generaciones; tu responsabilidad es conocerlos, recibirlos y ejercerlos.
1o. Tienes derecho al amor incondicional y a la aceptación total. Imagínate cuánto te amó Dios que antes de fundar el mundo, pensó en ti; todavía no habías nacido cuando Él ya te conocía. Desde que estabas en el vientre de tu madre, ya eras el centro de su atención y te puso nombre. Su amor no está basado en tus méritos, aciertos ó fracasos, sino en el perdón, gracia y misericordia provistas en la cruz. No hay nada que puedas hacer para que Dios te ame más ó te ame menos. ¡ÉL ES AMOR! Y ese Amor viviendo en ti, te dignifica y capacita para amar y aceptar a los demás incondicionalmente. ¡Dios no busca cambiarte para amarte!…Pero si te sabes amado, serás transformado. (Jer. 1:5; Isa. 43:1; Ef. 1:5-7)
2o. Tienes derecho a ser respetado. Dios te creó a su imagen y conforme a su semejanza, y puso en ti la capacidad de escoger. ¡No existe en este mundo alguien que te respete y valore como Él! Su mayor interés está en que conozcas tus opciones y elijas conscientemente la vida que te ha provisto. El precio pagado por tu rescate fue muy alto; Jesús se entregó por ti – no para hacerte un esclavo ¡no!-, sino para hacer de ti un hijo de Dios. Por mucho que otros te quieran ó te odien, jamás nadie podrá escoger en tu lugar; eso te corresponde únicamente a ti. Solo ten en cuenta que las consecuencias, resultado de tus decisiones, serán igualmente respetadas por tu Creador; y cosecharás el fruto de aquello que que hayas sembrado. ¡Tú eliges! (Gén. 1:26; Isa. 43:3; Deut. 30:19)
3o. Tienes derecho a una vida con propósito y un destino de bendición. Dios no quiere que solamente conozcas lo que hizo por ti; Él anhela que poseas TODO cuanto nos ha dado en Cristo. De tal forma que nos otorgó el mas alto nombramiento que pudiéramos recibir: Ser hijos suyos; y más aún, proveyó el camino para hacer posible podamos operar y desarrollar Su naturaleza como hijos amados. Óyelo bien, el Creador no te ha dado el derecho de estar cerca de Él, ni de ser su siervo, ni de ser su ayudante, te llamó a ser Su HIJO. Como Padre, Él se hace responsable de ti y se compromete a hacer realidad el propósito por el cual te formó equipándote con todo lo necesario para que tú llegues al destino de bendición que planeó para ti. (Juan 1:12; Rom. 8:17; 1a. Juan 3:1)
¡Qué increíbles derechos nos fueron concedidos! ¿No te parece? Y lo más especial del caso es que estos derechos del Creador aplican para ti y para todo ser humano – obra de sus manos- , indistintamente de su sexo, edad, raza ó nacionalidad. (Juan 3:16) Echa mano de lo que Dios te ha hablado en esta nota y colabora con Él en comunicar Su verdad a quienes están al borde del abismo, pensando que el aborto es su única salida.
- Te invito a que apoyes este video – documental que expone la verdad acerca de la industria del aborto y muestres tu apoyo registrando tus datos para que sea proyectado en los cines.
Haz click aquí para ver el corto (trailer) : “DINERO DE SANGRE”
Registra tu información personal aquí: APOYO EL DOCUMENTAL
- Comparte esta nota con tus familiares y amigos para que conozcan los derechos que Dios les ha concedido para bendición.
- Contribuye apoyando las organizaciones y ministerios locales que funcionan como Centros de Ayuda para embarazos en crisis. Tus donaciones, tu apoyo como voluntario y en oración marcarán la diferencia.
———————–
** discriminar.
1. tr. Seleccionar excluyendo.
2. tr. Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.
¡Alumbrando esta oscuridad!
¿Sabes cuál es el lugar del mundo donde existe mayor violencia en el siglo XXI? No es México, Colombia ó Afganistán. El sitio al que me refiero es “el hogar”. Actualmente este es considerado la institución donde ocurre el crimen encubierto más común que existe: La violencia intrafamiliar. Las estadísticas indican que uno de cada tres hogares padecen este mal. La factura de los efectos devastadores tristemente la están pagando los niños, creando un efecto dominó a las generaciones subsiguientes. ¿Cómo podemos responder a esta epidemia mundial?
Nos hemos acostumbrado a escuchar en los medios historias terribles sobre familias que se auto-destruyen, sin embargo cuando somos nosotros mismos ó un amigo cercano quien está involucrado, las cosas se miran con distinto color. Esta semana me golpeó muy fuerte la noticia del asesinato de una madre por mano de su ex-marido. El hombre le disparó a la mujer en el garage de su casa frente a sus tres hijas, hiriendo a una de ellas gravemente. El individuo se suicidó después de cometer semejante crimen. La historia llegó a mis oídos de labios de mi hija menor. Ella estaba consternada. Su amiga de la escuela con quien compartía todos los días, se había quedado huérfana a los doce años en un abrir y cerrar de ojos. Para mi hija no ha sido fácil sobreponerse a este acontecimiento, y para mí todo un reto el ayudarle a recibir el consuelo de Dios en su corazón.
Ante algo así de fuerte, de repente pareciera que estamos atados de manos, sin embargo sabemos que si estamos de alguna forma cercanos a esta crisis, Dios EN NOSOTROS puede hacer la diferencia. Mi hija y yo hemos pasado tiempo platicando, orando y digiriendo este suceso recordando que somos llamadas a alumbrar en esta oscuridad. Quiero compatir contigo algunas cosas que hemos estado comprendiendo juntas estos días:
1. Tengo dentro de mí al mejor Consejero del mundo: El Espíritu Santo. * El día que se supo la noticia en la escuela, muchos estudiantes lloraban y corrían a la oficina del consejero para recibir apoyo. Mi hija estaba entre ellos. Aunque eso fue útil, el dolor seguía latente. Esa misma tarde, estuvimos entendiendo cómo en momentos como estos, contamos dentro de nosotros con el Consolador, el Espíritu Santo quien tiene el poder de trabajar en nuestro interior, en lo profundo del corazón, ahí donde más duele, aliviando la tristeza y dándonos la fuerza para compartir esto con otros. ¡Solo tenemos que permitírselo y abrir nuestro corazón para recibirlo!
2. La carga pesada la lleva Jesús, y no yo. ** Cuando algo tan difícil ocurre con alguien a quien amamos, tendemos a ponernos a cuestas la carga que solo Dios puede llevar por nosotros. ¡No estamos diseñados para acarrear el yugo sobre nuestros hombros! Intentar hacerlo, es como tratar de levantar un automóvil y terminar lastimados. Mi hija pasó varios días ahí pero ahora ha podido dar el paso de entregar a Dios esta carga pesada, entendiendo que puede sobrellevar la tristeza de su amiga, pero que es en libertad como podemos servir y ser bendición a otros.
3. ¡Dios nos ha equipado con una dosis mega-extra-superior de Su amor!*** Sin importar la edad o condición de la persona que pasa por una situación de violencia intrafamiliar, la medicina es la misma: AMOR. Los hijos de Dios estamos armados hasta los dientes con este poder para llevar su consuelo, su gracia y misericordia. Mi hija está comprobando esto en la práctica y Dios está poniendo en su corazón la forma para comunicarlo al corazón de su amiga que está en angustia.
¡Doy gracias a Dios por la manera en la que nos ha sostenido estos días y lo que fielmente nos ha estado enseñando!
Así como nosotras, tú también estás rodeado de personas que atraviesan por situaciones de violencia doméstica y Dios te ha puesto cerca para que puedas marcar la diferencia en sus vidas. Quizá no te has dado cuenta de ello ó no has considerado que tu participación pueda causar algún efecto significativo, pero hoy tu Padre quiere que puedas dejarle brillar en ti para traer luz a los que están en oscuridad. Recuerda que no se trata de tu esfuerzo humano, sino de tu colaboración para dejarle a Él hacer EN ti. ¿Vas a tomar el reto que Él te hace?
Dios cuida de ti
“¡Qué felicidad que viene mi cuñado a visitarnos!” decía un mensaje de texto que recibí de mi hermana esta semana. El mensaje me desconcertó pues ninguno de nosotros ha hecho planes de viaje. Mi esposo estaba junto a mí y nos preguntábamos: “¿De qué habla mi hermana?” Ella había estado en el teléfono con un tipo que se hizo pasar por mi marido y le decía que planeaba llegar de sorpresa, que necesitaba que lo recogiera en el aeropuerto, que no le dijera a nadie. Estos individuos habían investigado todo sobre mi hermana y la llamaban por su nombre tratando de imitar la voz de mi esposo para que ella creyera su historia. ¿Qué pretendían estos hombres? No lo sé con exactitud, de lo que sí estoy segura es que no buscaban nada bueno, y que Dios mismo se encargó de confundir los planes de ellos. Justo en el instante en que la contactaban por segunda vez, entraba mi respuesta a en su celular: “No tengo idea de qué estás hablando”. Ella reaccionó de inmediato al darse cuenta de que todo era una farsa para hacernos daño y estos individuos le colgaron.
Me sentía confundida por lo sucedido, pero a la vez no dejaba de agradecer a Dios que pude ver el mensaje de mi hermana precisamente en el segundo en el que entró en mi teléfono. ¿Qué hubiera sucedido si hubiese tenido mi celular en mi bolsa? Ó ¿qué si el mensaje de texto no hubiese llegado como a veces sucede? Eso no es tan importante ahora como el que Dios guardó a mi hermana de caer en sus enredos. Dos días antes de que esto sucediera, una amiga me llamó para decirme que estaba orando por mi familia y que no podía dejar de pensar en ellos. Un día después, otra amiga me escribía diciéndome que me tenía particularmente en sus oraciones. ¡Hijos de Dios en intercesión antes y después de que todo esto aconteciera! ¡Gracias al Señor que pudimos comprobar en vivo y a todo color Su protección rodeándonos como un escudo, librándonos de todo mal!
La razón de compartir contigo este suceso de mi vida es, primero animarte a que en medio de toda la inseguridad y maldad que nos rodea en los tiempos que vivimos, le creas a Dios. Él dice que Su verdad es escudo y baluarte, pero ¿cómo hacer uso de estas herramientas que trabajan en tu defensa, si no las conoces ni las haces tuyas? Cada día estamos siendo bombardeados con tantas malas noticias a través de los medios que somos literalmente empujados a aceptar el temor como nuestro modo de vida. Pero ¿cómo responder a estas provocaciones? Me gusta la respuesta de Dios: “Esta es la victoria que ha vencido al mundo: Nuestra fe”. Es tiempo que definamos a quién escuchamos y a qué le damos PESO en nuestro corazón, es momento de tomar el paso de hacernos mucho más conscientes de la realidad de Dios en Su Palabra, de lo que dice que ha provisto para defendernos y guardarnos. En lugar de continuar magnificando los detalles de los hechos de maldad de aquellos que están dedicados al crimen, magnifiquemos a Dios creyéndole. Mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo.
En segundo lugar, quiero invitarte a que consideres con atención cuando Dios pone en tu corazón a alguna persona ó circunstancia para orar por ella. ¡No pases esto desapercibido! Posiblemente te preguntes ¿porqué estoy pensando tanto en esta situación? Entiende que el Espíritu Santo que está dentro de ti conoce las intenciones y necesidades que pueden estar atravesando esas personas y que Él está presente en tu corazón para ayudarte a orar como conviene. Al obedecer estarás permitiéndole intervenir directamente en el asunto a través de tu intercesión. ¡Gracias a Dios por mis amigas que se dispusieron y estuvieron orando por mi familia sin siquiera saber lo que ocurría!
Y por último, quiero pedirte que, tomando en cuenta lo sucedido en mi caso, te unas con tu familia en un plan para evitar que estos individuos sin escrúpulos intenten tomar ventaja sobre ustedes extorsionándoles de alguna manera. “Dios no nos ha dado espíritu de cobardía ni de temor, sino un espíritu de poder, amor y dominio propio”. Hablen con sus familiares que están lejos y con los que están cerca para establecer el acuerdo de NO actuar ni dar por hecho ningun tipo de noticia (buena o mala) sin confirmar antes con dos o tres personas más. Un gran porcentaje de las extorsiones telefónicas tienen éxito por responder impulsivamente a sus amenazas, tomar cartas en el asunto estando SOLOS ó actuar de manera precipitada sin consultar.
¿Sabes cuántos casos como el mío están ocurriendo por minuto en México? Demasiados para poderlos contar y algunos tristemente están terminando en verdaderas tragedias. Por lo anterior, te suplico que reenvíes esta nota a todas las personas que conozcas para alertarles y evitar así que otros sean presa de extorsión telefónica, el fraude y la muerte.
¿Tienes alguna historia que compartir donde hayas visto la protección de Dios para ti? Hagamos uso de este espacio para comentar sobre este tema y animar a otros a cobijarnos como hijos amados bajo la protección divina que el Padre nos ofrece. ¡El es nuestro Guardador!
Encontré este sitio con información interesante con respecto a este tipo de delito y cómo debemos actuar en esos casos.
Consejo para La Ley y los Derechos Humanos, A.C
