De Recesión a Multiplicación (Parte III)
En el año 2000, mi esposo y yo iniciamos un negocio en el que invertimos absolutamente todo cuanto teníamos. Después de tantos esfuerzos y luchas por mantenerlo a flote, terminamos por cerrarlo. Perdimos los ahorros de muchos años, las propiedades que teníamos y por si fuera poco también el empleo, ya que mi esposo tuvo que comenzar de nuevo abriéndose camino en un país que no era el nuestro. Ahora vemos esta experiencia desde una nueva perspectiva. El “fracaso” que parecía un tropezón del cual no podríamos levantarnos, se convirtió en el peldaño de una escalera que a penas comenzamos a recorrer tres años atrás, cuando iniciamos nuevamente con un negocio propio. Nuestra recesión se ha transformado en multiplicación de recursos y damos gracias a Dios por ello. Si me preguntas, ¿en dónde está la diferencia entre lo que hicimos nueve años atrás y lo que está sucediendo ahora? La respuesta es: Madurez Financiera y de esto precisamente quiero platicarte en esta nota.
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PARA REFLEXIONAR:
1. ¿Están tus motivaciones financieras en “afinación” con las motivaciones de tu Creador?
2. Si estás asumiendo la cuota de responsabilidad que Dios te dio con respecto a tus finanzas ¿Estás ocupado en aprender y mejorar el manejo adecuado de tu dinero?
3. ¿Puedes identificar por lo menos una actividad que realizas con regularidad que sea una “coladera” para tus gastos? Piensa que solo comparando un café por día, esto puede representar un gasto aproximado de $30 dólares al mes.
Encontrarás muchos retos y obstáculos en el camino hacia la multiplicación, pero arraigados y cimentados en la fuente de madurez financiera que Cristo es, tenemos asegurado que todas las cosas trabajarán para nuestro beneficio y nos llevarán a cumplir su propósito de bendición.
La próxima semana comenzaremos con una nueva serie…..¡No te la pierdas!
De Recesión a Multiplicación (Parte II)
Sí, es cierto que hay muchas barreras que sobrepasar para permitirle a Dios movernos de la escasez a la multiplicación de recursos; pero también es verdad que dichas limitaciones solo existen en nuestra mente. Es precisamente ahí donde tuvo que ocurrir una tremenda sacudida de prejuicios e ideas preconcebidas con respecto a mí misma en relación con las finanzas; para dar un giro al manejo de mis recursos, fue preciso primero permitir que Dios le diera un giro a mi corazón. En esta nota, voy a contarte lo que aprendí antes y durante el proceso de arrancar mi propio negocio, tiempo durante el cual pude descubrir y comprobar que Dios me ha equipado con todo lo que necesito para multiplicar recursos.
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Para Reflexionar:
¿Estás dispuesto a cambiar tu “tenedor” por los remos correctos y avanzar hacia tu destino de multiplicación?
¿Puedes identificar el potencial que está latente dentro de ti esperando que despiertes a este?
¿Tomarás lo que Dios te ha provisto para poner manos a la obra en tu situación?
Sugerencias prácticas:
1. Determina dejar de verte como alguien ajeno al mundo de las finanzas y echa a volar tu imaginación. Suelta tus temores y prejuicios, permitiéndole a Dios generar en ti nuevas ideas para multiplicar tus recursos. ¡Él es el dueño de la tierra y todo lo que ella habita!
2. En el camino para ir de la idea al plan de acción vas a encontrar un sin fin de obstáculos. No soy negativa, solo quiero presentarte las circunstancias que continuan a la decisión de movernos de la escasez a la multiplicación. Te animo a que ejercitando el carácter que Dios te dio, conviertas esas piedras en los peldaños de tu escalera para seguir subiendo hasta lograr la meta.
3. Si quieres administrar fielmente un negocio, inicia ejerciendo control sobre tus finanzas personales. Aprende a canalizar cada dólar que recibes y a darle un seguimiento detallado a cada dólar que sale de tu bolsillo. ¡Deshazte de las ideas maquiavélicas de que -el fin justifica los medios-! Puedes justificar y excusar el vivir hasta el tope de deudas, sin embargo eso no cambiará las consecuencias dolorosas que estas producen. Para moverte a la multiplicación a la que Dios quiere llevarte precisas ser FIEL en donde estás ahora; su promesa establece que Él es quien promueve y te llevará a la abundancia.
La tercer y última parte de esta nota terminará de aclararte el panorama…..¡Aquí te espero el próximo miércoles!
De Recesión a Multiplicación (Parte I)
En estos días, la crisis económica mundial está afectándonos a todos sin excepción directa o indirectamente, en mayor o menor grado. Cuantiosos gastos y cada vez menores ingresos, lo cual se convierte en innumerables deudas que agravan nuestra condición. Nos preguntamos: ¿Dónde está la solución? En esta serie, vamos a descubrir no sólo dónde está la salida al problema, sino cómo encontrar la puerta y caminar a través de ella, a fin de que podamos sanear nuestras finanzas y hacer que estas operen como fuente de bendición.
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