Soy La Buena Semilla

El precio de mis errores

¿Quién puede decir que no se ha equivocado jamás? ¿Has cometido fallas y te lamentas de sus consecuencias?

 

Si, yo he he estado ahí. Muchas veces quise regresar el tiempo después  atravesar por un incidente con mi equipo de cómputo a penas hace unas semanas atrás.  El verano del año pasado mi esposo me regaló por mi cumpleaños, una computadora portátil que he atesorado y cuidado, pues además de ser mi herramienta de trabajo, es mi equipo de comunicación personal, mi agenda, mi archivero de documentos para los asuntos de mi familia, casa, negocio, etc.

 

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Era un día de los más calurosos de la temporada, y traía la computadora conmigo. Habíamos planeado atender varios asuntos y cuando llegamos a visitar a una amiga que había estado enferma, se me ocurrió guardar la computadora en la cajuela del carro. ¡Todavía no sé en qué estaba pensando! Solo tenía en mente no dejar el equipo a la vista. Después de varias horas, regresamos a casa y al encender la computadora esta comenzó a presentar una serie de errores y desperfectos extrañísimos.

 

13005898_sEl estado de la máquina empeoraba conforme pasaban las horas; ninguna de las soluciones que me ofrecían en el sitio de ayuda de la marca de la computadora daba resultado.   Mi marido y yo tratábamos de entender qué había ocurrido. La máquina estaba perfectamente bien….hasta que la dejamos en pleno calor dentro la cajuela del coche.

 

Si estás pensando: “¡Ay, pero tienes garantía para que te respondan!”, la realidad es que NO ES ASI.  La garantía del equipo había expirado dos semanas atrás.  ¿CUANTO ME IBA A COSTAR ESTE DESCUIDO? ¿SE VALE METER A DIOS EN EL ASUNTO CUANDO SABES DE ANTEMANO QUE TU REGASTE LA SOPA?

 

 ME EQUIVOQUE Y TOME UNA DECISION 

 

Después de pasar horas leyendo en el internet lo que otras personas han pasado por problemas semejantes al mío y cómo muchos y habían batallado mucho para resolverlo, estaba comenzando a frustrarme.  Fue en medio de todo esto que tomé una decisión: “ELIJO INCLUIR A MI PADRE EN MEDIO DE LO QUE ESTOY VIVIENDO”. Sí, a pesar de mi falla y por encima de mi error no estaba dispuesta a atravesar por esto desconectada de su Paz y de Sus promesas.  Me ha cambiado la vida el entender que Dios no solo me ama cuando hago las cosas bien, pero que está presto para intervenir con su gracia y misericordia para mí cuando la riego porque Su amor por mí es ETERNO e inalterable. Este era el momento preciso para ser llevada a comprobar Su Verdad.

 

Hice una primera cita para revisión técnica del equipo, para lo cual tuvimos que viajar a una ciudad a una hora de donde vivimos.  El técnico nos dijo que sin un respaldo de mi información él no podía hacer nada.  Nos regresamos con la misma, dados  a la tarea de atender este primer paso. Los siguientes dos días me dediqué a resolver esta parte y repetir el proceso. Viajamos nuevamente para llevar el equipo a revisión y después de checarla exhaustivamente y repararla me aseguraron que el problema estaba resuelto.  La felicidad me duró poco, pues al regresar a casa la computadora seguía presentando los mismos desperfectos. ¿Reír o llorar? Esa era mi elección. Lamentarme y repelar no me conducirían a ninguna parte; pero el CREERLE a mi Padre que todavía SOY HIJA y dejarme guiar por Él es donde le doy oportunidad a Él de trabajar a mi favor.

 

26063548_sFue entonces cuando se me ocurrió solicitar asistencia vía telefónica.  Un técnico revisó de “PE a PA” mi equipo para llegar a la conclusión de que “no encontraban el error”.  Ellos querían saber a detalle cómo fue que la computadora se dañó. En mi interior escuchaba a Dios diciéndome: “DILES TODA LA VERDAD” Y así lo hice, aunque reconocer que tú mismo dañaste el equipo con tu imprudencia no sea la mejor explicación para lograr presionarles a que te ayuden ofreciendo un bajo costo en la reparación. Después de 3 horas en el teléfono, la opción que me daban era la de enviar por correo la computadora a reparación. El costo solo por hacer un diagnóstico era 1/3 del valor del equipo.  A esto se sumaría el costo de las partes y mano de obra por reparación, cantidad que podía ascender a más de la mitad del valor de la computadora.   Finalmente, el técnico me transfirió con su supervisor y este me ofreció que ellos pagarían por el diagnóstico y yo por la reparación. El trato sonaba lógico aunque todavía incierto. Todo esto podía terminar en que la computadora no fuese reparable o que el costo de rehabilitarla fuera tan alto que no fuese rentable pagar por ello.

 

PERMANECIENDO EN FE CONTRA VIENTO Y MAREA

 

Sumado a ello ahora me quedaría sin computadora por un tiempo aproximado de 2 semanas o más.  A estas alturas, me sentí muy mal  al grado de ponerme a llorar. A mi decisión de incluir a Dios en el proceso, se sumaba  mi elección de PERMANECER EN EL.  ¿En realidad me quedaba desprovista?  Mi amado marido me apoyaba y animaba dándome las alternativas para poder seguir trabajando, buscando hacerme fácil este recorrido. Así que tomando prestada su computadora de trabajo y la de mi hija fuimos caminando un día a la vez.  Estaba entendiendo que mi Padre no tenía ningún impedimento para resolver esta situación, pero que su enfoque estaba en lo que sucedía dentro de mí, a lo largo de este proceso.

 

El supervisor me dejó claro en el teléfono que una vez que enviara la computadora por correo al centro de reparaciones que me estaban indicando, necesitaba esperar a recibir  un correo electrónico con los detalles del diagnóstico y costos de reparación del equipo.  En lugar de esto, lo que me enviaron fue una notificación que decía: “SU EQUIPO HA SIDO REPARADO Y VA EN CAMINO DE REGRESO.”  ¿Cómo era esto posible? Habían pasado solo CINCO DIAS desde que envié la computadora y ya venía de vuelta a mis manos.

 

10624895_10203724697350406_1876572105486920211_nNada tenía sentido, sin embargo seguía creyendo. Dentro de la caja y sobre la computadora,  me encontré con una nota que decía que mi equipo había sido reparado explicando los detalles de las partes que le reemplazaron. EL COSTO ESTABA TOTALMENTE CUBIERTO. YO NO TENIA QUE PAGAR NADA.  Mi computadora funcionaba perfectamente, estaba como nueva. ¡No cabía en mí de tanto asombro!!  Dios estuvo conmigo cuando ocurrió el descuido, Él permaneció CONMIGO cuando estuve con los problemas que resultaron de mi error  y me llevó a comprobar SU AMOR INALTERABLE QUE SE TRADUCE EN GRACIA PARA ESOS MOMENTOS EN LOS QUE SIENTO NO MERECERLO.

Dios es poderoso para hacer mucho más abundantemente de lo que le pedimos, según el poder que actúa en nosotros.  (Ef. 3:20)  ¡En este caso, mi Padre se pulió comprobándomelo!

 

Sin importar la dimensión de mis fallas…..

GRACIA ES EL PRECIO PAGADO POR MIS ERRORES  Y

LO ESTOY COMPROBANDO DIA A DIA.

RECIBIR ESTA GRACIA ES UNA DECISION PERSONAL

¿Qué le responderás a Dios en medio de tus fallas?

 

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 ¿Te atreves a ser amado en tus errores?

 

 

About Magnolia Beristain
Recibí adopción y hoy soy una hija de Dios siendo transformada por Su Verdad . Haber descubierto el mundo de los blogs, me abrió un espacio inimaginable para compartir sobre el proceso que vivo con mi Padre y las aventuras que incursionamos con Él. Disfruto enormemente escribir en este espacio y es mi oración que encuentres en cada nota un oásis de esperanza y fe que te permita conocer y comprobar el propósito de tu existencia.

Comments

2 Responses to “El precio de mis errores”
  1. Beatriz Nuñez Breton dice:

    Mil gracias por hacerme participe de lo que Dios está haciendo en tu vida. Veo con gozo que en cuanto elijamos vivir todas nuestras situaciones EN EL, de inmediato recibimos la paz y confianza de que EN EL, todo esta bien, no importan las situaciones externas, lo que importa es lo que EL ES adentro de cada uno de nosotros. Te envio un abrazo y felicidades, porque este y muchos mas anecdotas, nos estaras contando. Creo que muchos estamos viviendo esto EN CRISTO JESUS, cada dia lo vivo EN EL y recibo todo lo que EL ES.

    • Gaby Zurita Rangel dice:

      Estoy pasando por circunstancias que a mi entendimiento no alcanzo a entender, pero veo con claridad que Jesús no vino a condenarme ni mucho menos a condicionarme; sino por el contrario vino a llenarme de su amor y no solo para mí sino para todos los que pecamos. Que debo permanecer en su amor y solo puedo permanecer en Él mientras yo vaya con Papá y me atreva a platicar con Él como mi padre.
      Dios es bueno, tan bueno que me permite entender que si Dios permanece dentro de mí el control de mi vida lo tiene Él, no por gracia sino por verdadero amor.
      Gracias por compartir su experiencia.

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