Soy La Buena Semilla

Paz 24/7

Male doctor drawing heart symbol at the whiteboardA penas salíamos de los asuntos relacionados al accidente automovilístico que tuvo mi hija mayor, cuando dimos inicio a otro capítulo con la salud de mi hija menor. Después de varias semanas en las que presentaba síntomas de desmayo y variaciones severas del ritmo cardíaco, decidimos que era momento de consultar al médico para encontrar la causa.

Escuchar lo que el doctor presentó cómo posible diagnóstico,  eran enfermedades que pueden atemorizar a cualquiera tratándose de una jovencita.   Inmediatamente iniciamos con una serie de estudios y programando la visita con el especialista.  Por encima de lo que estaba ocurriendo a mi alrededor, Dios estaba especialmente interesado en lo que sucedía dentro de mí.  Todo apuntaba a que esto era algo más que una anemia.  Dentro de mí pensaba: ¡Todavía no me recupero de lo anterior y ya estoy frente a esto!

Los días transcurrían y aún cuando se descartaban algunas de las enfermedades mencionadas, los síntomas parecían intensificarse en mi hija.  Sí, tenía momentos de paz pero a esto le seguían períodos de inquietud e incertidumbre con respecto a lo que podíamos estar enfrentado con ella.  Cualquiera diría…. “¡Eres su mamá! ¡Esto es normal!”  Pero ¿Qué dice Dios?

Mi esposo trataba de confortarme y orábamos juntos;  pero más allá estaba el trabajo que fielmente Dios opera en nuestro corazón, cuando nos disponemos a dejarnos servir por Él, en medio de las circunstancias inciertas.  Sus palabras me traían a comprender que no se trataba de “un problema más”, sino de circunstancias que Él tiene el poder de tornar para que trabajen en nuesto beneficio. Una de esas noches, en las que no podía dormir pensando en esto, mi Padre me confortaba diciéndome: “¿Recuerdas la paz que tuviste cuando pasó el accidente de tu hija?  Yo quiero que esa experiencia sea algo extensivo y permanente; NO solo un episodio de calma.  No se trata de que tengas paz, sino que todo tu ser manifieste PAZ 24/7”.

Finalmente estuvimos con el cardiólogo quien nos daría la pauta para lo siguiente.  Gracias a Dios todos los estudios descartaron  los pronósticos negativos, arrojando que la arritmia que mi hija presentaba, se debe a una condición considerada común en adolescentes, pasajera y nada peligrosa, que suele restablecerse modificando algunos aspectos en su alimentación.

Al salir del consultorio médico estábamos muy aliviados de recibir buenas noticias.  Por un rato, tuve que sobreponerme al mareo y náusea que mi cuerpo estaba experimentando después de la jornada. Ahora puedo decir confiadamente:  No voy a conformarme más con tener PAZ como una experiencia;  paz es la naturaleza misma de la que estoy constituida en Jesús y voy a disfrutar de esta. :)

Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo. En el mundo, ustedes habrán de sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo.” Jn. 16:33 (DHH)

Y tú… ¿cómo estás recibiendo paz en tu vida? ¿A cuenta gotas? ¿Por temporadas? ¿Ó estás dispuesto a comprobar  PAZ 24/7?

About Magnolia Beristain
Recibí adopción y hoy soy una hija de Dios siendo transformada por Su Verdad . Haber descubierto el mundo de los blogs, me abrió un espacio inimaginable para compartir sobre el proceso que vivo con mi Padre y las aventuras que incursionamos con Él. Disfruto enormemente escribir en este espacio y es mi oración que encuentres en cada nota un oásis de esperanza y fe que te permita conocer y comprobar el propósito de tu existencia.

Deja tu Comentario

Comparte tu opinión con nosotros...
y si quieres que aparezca una foto con tu comentario, obtén un gravatar!

Social Widgets powered by AB-WebLog.com.