Soy La Buena Semilla

Nuevas fuerzas en Él

Aquello que para nosotros no tiene remedio, Dios dice: “¡NO está todo perdido!”. El desgaste, el cansancio puede hacernos pensar que ya no quedan salidas disponibles, sin embargo, tengo buenas nuevas para ti. Cuando se han agotado nuestras reservas humanas es el momento preciso para permitir que el Padre nos lleve a comprobar Su poder EN y A TRAVÉS de nuestras vidas por muy difícil que sea la situación. Esa es Su promesa y Su Palabra es verdad.

 

Consideremos lo que sucede cuando alguien se está ahogando en el mar y necesita ser rescatado. El salva vidas una vez que se ha lanzado al agua, debe esperar unos instantes a que el náufrago se tranquilice antes de agarrarlo;  hacer lo contrario es una locura pues se expone a que este lo abrace ahogándole junto con él. De tal forma, que el rescate oportuno implica detenerse hasta que la persona en crisis “agote” sus energías para entonces poder sujetarla correctamente. Es en esos instantes de RENDICIÓN total en los que podemos ser jalados con seguridad hasta la orilla. ¿Puedes ver a lo que me refiero?

 

Ahora, rendirse no quiere decir dejar todo a la deriva ó ser un valedor, ni esperar a que Dios haga por nosotros la parte que nos corresponde a Sus hijos. Rendirse tampoco es únicamente orar, ni mucho menos resignarse ante las circunstancias. Mira, a los ojos del Padre, nada de lo que hoy estás viviendo cae en la categoría de “la cruz que te tocó cargar”. Para Él, solo hay un propósito y es que tú estés siendo conformado en un hijo suyo porque ahí tendrás victoria.  Si hoy te sientes naufragando ó con el agua al cuello, conoce que Dios está listo para intervenir en tu vida. ¡Él es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones!!!! Sin embargo, es vital que comprendas cómo ubicarte en ese PUNTO en el que dejamos de operar en nuestras fuerzas para entonces ser impulsados por las SUYAS.

 

1. Identifica el verdadero enemigo:

El enemigo número uno en este caso, no es el diablo, es la herencia que recibimos de Adán, esa naturaleza humana que nos esclaviza y que nos dice a gritos que debemos “seguir echándole ganas”. No hay nada de malo con esforzarse, el problema está en que la única manera en que podemos operar como HIJOS de Dios es recibiendo la naturaleza que el Padre nos ha dado por medio de Cristo. Esto implica despojarnos del “viejo hombre” (ó “vieja mujer”), un ser corrompido que no puede bajo ninguna circunstancia obedecer a Dios, aunque lo intente. Así que deshazte de esa vestidura vieja, de esos odres obsoletos porque hay una naturaleza provista para ti que lo hace posible. *

 

2. Recibe la adopción:

Si eres hijo de Dios, el ADN de tu Padre está en ti. Él dice que nos amó tanto que nos llamó a que seamos más que amigos, más que siervos suyos, más que sus mayordomos. De tal forma, que no se trata de que tú en tu naturaleza humana, te esmeres por tratar de parecerte a Jesús; sino de que te dejes adoptar por Dios, y le reconozcas personalmente como Padre. Entonces Su vida, la vida de Cristo, su naturaleza divina, son sembradas en ti. ¡Aquí estarás parándote en Su fuerza! No eres un hombre viejo (ó mujer vieja) tratando de ser hijo de Dios, eres una nueva criatura en Cristo que tiene TODO lo necesario para desarrollar la naturaleza divina.**

 

3. Reconoce que Dios puede EN TI y A TRAVÉS de TI.

Es verdad, TÚ NO PUEDES SOLO…… Este es el punto oportuno del rescate, pero DIOS SÍ PUEDE EN TI. ¡Qué maravilla! ¿No te parece?  Por eso dice la Escritura que cuando somos débiles, entonces somos fuertes.  Es en este oásis de verdad es donde mis fuerzas se renuevan en este día y ahora lo comparto contigo.  No voy a pasar un día más dando patadas de ahogado esperando que Dios me salve. Voy a renunciar a mis esfuerzos para permitir que Su poder opere en mí dejándome llevar por el impulso del amor, gracia y compasión que hay en mi interior por Su Espíritu.  Anclados en esta realidad es que podemos declarar confiadamente: TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE y seremos testigos de los ríos de bendición que van a fluir en medio del desierto . ***

 

*Efesios 4:21-24

**1a. Juan 3:1-3

***2a. Corintios 12:9

 

About Magnolia Beristain
Recibí adopción y hoy soy una hija de Dios siendo transformada por Su Verdad . Haber descubierto el mundo de los blogs, me abrió un espacio inimaginable para compartir sobre el proceso que vivo con mi Padre y las aventuras que incursionamos con Él. Disfruto enormemente escribir en este espacio y es mi oración que encuentres en cada nota un oásis de esperanza y fe que te permita conocer y comprobar el propósito de tu existencia.

Comments

3 Responses to “Nuevas fuerzas en Él”
  1. Liz Tinetti dice:

    Totalmente un refrigerio para mi alma en esta manana! Gloria a Dios que te usa amiga y le pido a EL que se siga mostrando fiel en tu situacion, asi como en la mia…. De gloria en gloria!!! :)

  2. milca dice:

    Que bendicion! gracias por compartir lo que Dios te ha puesto en tu corazon. En verdaderamente refrescante cuando te comienzas a ver con la naturaleza de quien te creeo y te dio un proposito.Que Dios siga usandote en todo lo que emprendas! Se que Dios ha sido fiel,y que aun hay mas cosas que Dios va a hacer en tu ministerio.

  3. lulú dice:

    ¿Rendirse? Se oye tan fácil, pero renunciar, dejarse ir en verdad es difícil porque estamos acostumbrados a la soberbia, nos educan en la humanidad y nuestros valores están fundamentados en ella.
    Parece mentira que aún cuando Dios nos da muestras de que paso a paso está con nosotros, nos cueste tanto trabajo dejarnos ir.
    Lo dice una persona a la que le salvó la vida hace cinco años y que no duda, pero se resiste, lo confieso.

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