Soy La Buena Semilla

¡Alumbrando esta oscuridad!

¿Sabes cuál es el lugar del mundo donde existe mayor violencia en el siglo XXI? No es México, Colombia ó Afganistán. El sitio al que me refiero es “el hogar”. Actualmente este es considerado la institución donde ocurre el crimen encubierto más común que existe: La violencia intrafamiliar. Las estadísticas indican que uno de cada tres hogares padecen este mal.  La factura de los efectos devastadores tristemente la están pagando los niños, creando un efecto dominó a las generaciones subsiguientes. ¿Cómo podemos responder a esta epidemia mundial?

Nos hemos acostumbrado a escuchar en los medios historias terribles sobre familias que se auto-destruyen, sin embargo cuando somos nosotros mismos ó un amigo cercano quien está involucrado, las cosas se miran con distinto color.  Esta semana me golpeó muy fuerte la noticia del asesinato de una madre por mano de su ex-marido. El hombre le disparó a la mujer en el garage de su casa frente a sus tres hijas, hiriendo a una de ellas gravemente.  El individuo se suicidó después de cometer semejante crimen. La historia llegó a mis oídos de labios de mi hija menor. Ella estaba consternada. Su amiga de la escuela con quien compartía todos los días, se había quedado huérfana a los doce años en un abrir y cerrar de ojos. Para mi hija no ha sido fácil sobreponerse a este acontecimiento, y para mí todo un reto el ayudarle a recibir el consuelo de Dios en su corazón.

Ante algo así de fuerte, de repente pareciera que estamos atados de manos,  sin embargo sabemos que si estamos de alguna forma cercanos a esta crisis, Dios EN NOSOTROS puede hacer la diferencia.  Mi hija y yo hemos pasado tiempo platicando, orando y digiriendo este suceso recordando que somos llamadas a alumbrar en esta oscuridad.  Quiero compatir contigo algunas cosas que hemos estado comprendiendo juntas estos días:

1. Tengo dentro de mí al mejor Consejero del mundo: El Espíritu Santo. * El día que se supo la noticia en la escuela, muchos estudiantes lloraban y corrían a la oficina del consejero para recibir apoyo. Mi hija estaba entre ellos. Aunque eso fue útil, el dolor seguía latente. Esa misma tarde, estuvimos entendiendo cómo en momentos como estos, contamos dentro de nosotros con el Consolador, el Espíritu Santo quien tiene el poder de trabajar en nuestro interior, en lo profundo del corazón, ahí donde más duele, aliviando la tristeza y dándonos la fuerza para compartir esto con otros. ¡Solo tenemos que permitírselo y abrir nuestro corazón para recibirlo!

2. La carga pesada la lleva Jesús, y no yo. ** Cuando algo tan difícil ocurre con alguien a quien amamos, tendemos a ponernos a cuestas la carga que solo Dios puede llevar por nosotros. ¡No estamos diseñados para acarrear el yugo sobre nuestros hombros!  Intentar hacerlo, es como tratar de levantar un automóvil y terminar lastimados.  Mi hija pasó varios días ahí pero ahora ha podido dar el paso de entregar a Dios esta carga pesada, entendiendo que puede sobrellevar la tristeza de su amiga, pero que es en libertad como podemos servir y ser bendición a otros.

3. ¡Dios nos ha equipado con una dosis mega-extra-superior de Su amor!*** Sin importar la edad o condición de la persona que pasa por una situación de violencia intrafamiliar, la medicina es la misma: AMOR.  Los hijos de Dios estamos armados hasta los dientes con este poder para llevar su consuelo, su gracia y misericordia. Mi hija está comprobando esto en la práctica y Dios está poniendo en su corazón la forma para comunicarlo al corazón de su amiga que está en angustia.

¡Doy gracias a Dios por la manera en la que nos ha sostenido estos días y lo que fielmente nos ha estado enseñando!

Así como nosotras, tú también estás rodeado de personas que atraviesan por situaciones de violencia doméstica y Dios te ha puesto cerca para que puedas marcar la diferencia en sus vidas.  Quizá no te has dado cuenta de ello ó no has considerado que tu participación pueda causar algún efecto significativo,  pero hoy tu Padre quiere que puedas  dejarle brillar en ti para traer luz a los que están en oscuridad. Recuerda que no se trata de tu esfuerzo humano, sino de tu colaboración para dejarle a Él hacer EN ti.   ¿Vas a tomar el reto que Él te hace?

*Juan 14:25-27

**Mateo 11:28-30

***Prov. 17:17

About Magnolia Beristain
Recibí adopción y hoy soy una hija de Dios siendo transformada por Su Verdad . Haber descubierto el mundo de los blogs, me abrió un espacio inimaginable para compartir sobre el proceso que vivo con mi Padre y las aventuras que incursionamos con Él. Disfruto enormemente escribir en este espacio y es mi oración que encuentres en cada nota un oásis de esperanza y fe que te permita conocer y comprobar el propósito de tu existencia.

Comments

3 Responses to “¡Alumbrando esta oscuridad!”
  1. liliana vicentela dice:

    Querida Magnolia, me conmovio esta historia, escuche varias parecidas, duele pensar que un miembro de familia tome la decision de quitarles la vida a sus hijos a su esposa y luego decidir por la suya tambien. mas aun saber que tu hija conoce a una de esas nenas. que dolor, entiendo por lo que estan pasando, pero como decis vos , solo Dios puede cargar con ese accionar , y ustedes son la luz que necesitan para poder superarse. Desde aca vamos hacer oraciones por esas criaturas , Te mando simbolicamente mi hombro , cuanto amor en Cristo tengo para vos y tus hijas , grandes bendiciones, apoyandose en nuestro Padre Celestial.

    • Magnolia Beristain dice:

      Hola Lili, gracias por tus oraciones y tus palabras :) Comparto con todos esta nota para que podamos abrirnos a esta realidad que nos rodea, sabiendo que no hemos sido llamados para escondernos debajo de un cajón, sino a SER LUZ que en medio de las tinieblas resplandece. En verdad que este problema de la violencia intrafamiliar no respeta edad, condición o estatus social; sin embargo los hijos de Dios estamos equipados para hacerle frente y ser instrumentos de transformación. La gente que padece violencia doméstica no está lejos de nosotros, son nuestros vecinos, parientes, amigos, ó…….nosotros mismos buscando una solución. ¿Quién irá? es la pregunta que hoy resuena de parte de nuestro Padre. Un abrazo para ti y bendiciones.

  2. geo dice:

    Gracias Magno por compartir este testimonio. Es verdad lo que dices, el dolor es más real cuando conocemos a las personas que estan sufriendo. Yo también quiero ser luz!
    Sabes que esto cambia mi perspectiva? Antes oraba para que nada malo nos suceda ni a mí ni a mi familia. Pero ahora entiendo lo que dijo Jesús, “en el mundo tendrán afflicción” pero El ha vencido al mundo. De manera que hoy mi oración no es solamente por protección, pero también oro para que donde las situaciones sean difíciles yo pueda ser luz y no me olvide lo que Dios ya dice en Su palabra. Te quiero mucho amiga! Besos para tí y las chicas :-)

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