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La Vida Anti-Estrés (VI) : ¡Viviendo fortalecido en el poder de Su fuerza!

ANTIESTRES

Hoy es posible decirle adiós al estrés. Los problemas de todos los días no tienen que destruir nuestras vidas porque contamos con el poder para vivir por encima de los conflictos y hacer frente a cada uno de ellos exitosamente. ¿Cuál es esa fuerza que nos permite lograrlo? Eso es lo que trataremos a continuación en este artículo. En el mercado encontramos diversas opciones que resultan atractivas y ofrecen beneficios a corto plazo: El yoga, ejercicios de respiración, la acupuntura, la hipnosis, etc. Sin embargo, la práctica de estas terapias aunque prometen reducir los niveles de estrés al mínimo, no pueden brindarte la garantía de una vida plena en lo personal y familiar ni asegurar tu éxito ante los retos que se te presentan. Dios ha provisto para nosotros una solución que nos habilita para mucho más que controlar y atenuar los efectos del estrés. En Cristo, Él nos ha equipado con el poder para permanecer anclados en el verdadero reposo creyéndole a Él. Su propuesta no consiste únicamente en que tengamos ratos de alivio de nuestras ansiedades o ciertos momentos de relajamiento; se trata de la posesión total de la vida anti-estrés a la cual tenemos acceso.

¿Te imaginas? Tú y yo podemos ser libres de las preocupaciones que las actividades de la vida diaria nos impone y aprender a mantenernos inconmovibles ante el estrés laboral, el estrés escolar, el estrés postraumático y todo aquello que se pueda sumar a esta lista. En Salmos 23:4 dice: “Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. Estas dos herramientas, la vara y el cayado del pastor, representan la ayuda oportuna que Dios provee fielmente para sus hijos en momentos de peligro ó necesidad a fin de que podamos perseverar en libertad absoluta. Por ejemplo: Con la vara, el pastor ahuyenta ó mata a los animales de rapiña, pero también con esta hace volver a las ovejas andariegas cuando se salen del camino. El cayado es un bastón usado en las caminatas cuyo rítmico toque al suelo tranquiliza las ovejas y sirve como palanca para levantar a aquellas cuando han caído evitando así que sean presa de lobos ó mueran por agotamiento en horas de calor. Esto nos revela el carácter de Dios como nuestro oportuno socorro y su eficaz intervención en nuestras debilidades, para levantarnos, sostenernos y fortalecernos con Su poder. Es por la provisión de Dios en nuestras vidas que podemos expresar en todo tiempo: “Yo estaré confiado, aunque contra mí se levante guerra”. En este estado, todo nuestro ser (espíritu, alma y cuerpo) pueden manifestar consistentemente el descanso que el Pastor ha determinado para nuestra vida, haciendo realidad la Escritura que dice: “Los que confían en el Señor son como el monte de Sion que no se mueve sino que permanece para siempre”.

Si sientes que las cargas que llevas sobre ti son demasiadas y que no puedes más, Dios quiere que conozcas y estés consciente de la solución que Él ha dado para tu situación particular. El ha prometido que nunca va a darnos más allá de lo que podemos soportar y que juntamente con el problema, nos ha dado la salida. ¡Él es nuestra ayuda en la debilidad! Su gracia es suficiente para sustentarnos. Por lo tanto, podemos estar activos, trabajando, siendo productivos pero NO necesariamente tenemos que estar estresados; podemos estar afligidos en todo, pero NO agobiados; quizás en apuros, pero NO desesperados; alguna vez perseguidos, pero nunca abandonados; nos sentiremos derribados pero jamás seremos destruidos. (2ª. Co. 4:8-9) .  Ahora lo importante es entender ¿cómo echamos mano de esa FUERZA para permanecer en la vida anti-estrés mientras desarrollamos nuestros trabajos, estudios y quehaceres cotidianos? La respuesta es aprendiendo cada día a fortalecernos en el poder de Dios.  No existe nada que tú enfrentes para lo cual el Pastor no haya provisto ya la gracia para que  salgas victorioso.  Sin embargo, en este asunto nos toca a nosotros responder a esa gracia, por eso Dios dice: “Fortalécete en mí y en el poder de mi fuerza”.  Es cierto que su vara y su cayado nos infunde aliento, pero es preciso que conozcamos cuál es nuestra parte en el proceso de apropiarnos de este. Si cuando vienen las presiones y las dificultades nos atrevemos a mirar el cuadro completo, donde juntamente con el problema está provista la salida, estaremos contemplando la situación desde la perspectiva divina y todo nuestro ser estará fortaleciéndose en el poder de Su fuerza. En lo personal, hay una promesa que se ha convertido en el lente a través del cual me fascina ver mis circunstancias cuando no veo la puerta en mis propios medios: “Por un camino vienen contra mí, pero por siete caminos huyen de delante de mí” (Deut. 28:7)  Cuando me enfoco en recordar que para cada reto, Dios ha provisto siete soluciones ó medios para enfrentarlos exitosamente, me lleno de Su gozo y fuerza; puedo así mantener la calma, permanecer en su reposo y disfrutar del descanso que produce en mí la confianza de saber que mi Padre está trabajando a mi favor. Por lo tanto, en lugar de decir “no puedo”, me ubico en pensar “Padre, ¿cómo le hacemos?”. La decisión de fortalecernos en Dios es un asunto personal; por eso David declaró en los Salmos: “Si no creyese que veré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes, habría yo desmayado”.  Por el contrario, si optamos por pasar el tiempo lamentando nuestra condición,  viéndonos  desprovistos, solitarios, frustrados sin solución,  estaremos abriendo la puerta al desánimo, incredulidad y debilidad cediéndole autoridad al estrés en nuestra vida.


Pudiéramos pensar que la vida anti-estrés  se trata de tu perspectiva de vida,  de si  ves el vaso medio lleno o medio vacío.  La realidad es que el asunto radica verdaderamente en  la perspectiva de Dios y  en lo que SOMOS en  Él.  En su visión, el vaso está totalmente lleno porque en Cristo nos ha dado TODAS las cosas. Esto incluye el poder para que hoy seas libre del estrés, lo seas también mañana y todos los días.  Un ejemplo claro de cómo nos fortalecemos en Dios lo podemos ver en el vuelo del águila.  El águila es un ave que cuando viene la tormenta,  no huye a esconderse en una cueva, sino que vuela a un peñasco para esperar los vientos que vendrán. Ella sabe muy bien que cuenta con todo lo necesario para lo que viene. Entre sus cualidades destaca que  tiene unas enormes alas para levantar el vuelo hacia lugares donde ninguna otra ave puede llegar, enfrentando así la tormenta desde otra perspectiva. El águila no se intimida por la oscuridad del cielo, porque sabe contemplar la provisión que hay para ella – en la crisis – a fin de que pueda remontarse a las alturas. El águila no mira solo nubes negras, torrenciales lluvias y estruendosos relámpagos; ella ve en la tormenta la oportunidad que le dan los vientos, para subir a los lugares altos a los cuales pertenece. El águila no escapa de la tempestad; simpelemente la usa para levantarse más alto. Lo más sorprendente es que este proceso lo repite una y otra y otra vez. Tú y yo,  al igual que el águila, necesitamos despertar a la provisión dada por el Padre a nosotros, sus hijos, para echar mano de ella depositando toda nuestra confianza en Él;  estamos equipados con la fortaleza para esperar en Dios y de esta forma tener nuevas fuerzas cada día. (Isa. 40:31)  ¡Abre tus ojos y atrévete a mirar aquello que SI tienes y deja de enfocarte en eso que tú piensas te está haciendo falta!  Párate en la Roca, espera los vientos y extiende tus alas  para remontar las alturas.

Fortalécete en Dios y confía en Él.  Su poder está operando dentro de ti por Su Espíritu.  ¡No te rindas, ni te dejes morir!  Tienes en tu mano todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad que te han sido dadas en Cristo.  Dios te dice: “Esfuérzate y aliéntese tu corazón; espérame porque  sin duda acudiré en tu ayuda y cumpliré todo lo que he prometido!

About Magnolia Beristain
Recibí adopción y hoy soy una hija de Dios siendo transformada por Su Verdad . Haber descubierto el mundo de los blogs, me abrió un espacio inimaginable para compartir sobre el proceso que vivo con mi Padre y las aventuras que incursionamos con Él. Disfruto enormemente escribir en este espacio y es mi oración que encuentres en cada nota un oásis de esperanza y fe que te permita conocer y comprobar el propósito de tu existencia.

Comments

7 Responses to “La Vida Anti-Estrés (VI) : ¡Viviendo fortalecido en el poder de Su fuerza!”
  1. Laura Trammell dice:

    Magnolia, Aunque no te conozco, has enriquecido grandemente mi vida. Que Dios te guarde y guarte tu poderoza pluma.
    Te avientas!!!

  2. ROSALBA dice:

    MAGNO:
    QUE PADRE QUE COMPARTAS ALGO TAN PADRE CON NOSOTROS COMO ESTE ARTICULO DE VERDAD QUE ME SIENTO COMO EL AGUILA AHORA ERES UNA MUJER MUY ESPECIAL GRACIAS POR TOMAR DE TU TIEMPO Y COMPARTIR EL TALENTO QUE DIOS TE HA DADO BENDICIONES!

  3. Luis Orlando Jimenez Leon dice:

    Yo quiero recordar siempre esta frase que me llena mucho “Tienes en tu mano todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad que te han sido dadas en Cristo.” Pero sobre todo que Dios me ha equipado para vencer y ser como el águila en tiempos de tempestad.Gracias Magnolia por ser un instrumento de bendición para mi en este momento.

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