Soy La Buena Semilla

La Vida Anti-Estrés (V): ¡Viviendo libre de temor!

Era la media noche cuando los doctores se preparaban en el quirófano para una cirugía de emergencia.  Necesitaban encontrar  lo antes posible el origen de una seria hemorragia en el vientre de una mujer. Recostada en la cama de la sala de operaciones y consciente de la gravedad de lo que le sucedía, la muchacha temblaba por el frío del quirófano, pero sobre todo por el miedo que le invadía. En su desesperación, ella hacía mil preguntas al doctor sobre su estado. En sus pensamientos hacía conjeturas contemplando la idea de  que podía no despertar de la anestesia. Por unos instantes, esta joven habia guardado la fe en un cajón y olvidado lo que ella es para Dios. Desde su perspectiva, la situación estaba fuera de control y con lágrimas en los ojos continuaba haciendo suposiciones: “¿Y qué si resulta ser un problema en la sangre?” Al ver el estado emocional de la chica, el médico se acercó y con firmeza le dijo: “Yo sé que estás pensando en tus hijas y estás preocupada por lo que te puede pasar….pero en este lugar creemos en Dios y Él está aquí con nosotros. ¡Así que ponle un alto a esos pensamientos ahora mismo!” Estas palabras sacudieron a la mujer y en ese instante pudo reubicarse al recordar que Jesús, el Buen Pastor, está siempre presente aún en medio de la peor de las crisis. Si alguna vez has sentido que el panorama de tu vida se pone nublado y piensas que estás al filo de la muerte, sabes bien de qué estoy hablando. Hasta aquí hemos venido tratando el tema del estrés y sus efectos, pero ahora es preciso traer a la mesa la raíz que lo produce: EL MIEDO. El temor anidado en el corazón, es una fábrica que fielmente manufactura su producto llamado “estrés”, por lo tanto,  Dios está interesado no solo en detener su producción, sino en que esta sea destruida en tu vida por completo, para que puedas poseer la vida plena que Él te ofrece.

David, el salmista, se encontró multitud de veces en situaciones de peligro. Vivió por muchos años escondido, fugitivo, perseguido, amenazado de muerte y sabiendo bien lo que significa el temor, escribió esta declaración: “Aunque ande en valle de sombra y de muerte, no temeré mal alguno porque tú estarás conmigo;…” (Salmos 23:4) Esta promesa establece que tú y yo podemos vivir en libertad por una poderosísima razón: Dios está con nosotros. Por lo tanto, es vital que comprendamos lo que esto representa. Cuando Dios dice que su presencia estará contigo, está expresando que Él NO va a fungir como un espectador si tú le invitas a ser parte de tu situación. Dios no se sienta en las gradas, para ver cómo enfrentas al toro en el ruedo; Él estará colaborando contigo en todo y supliendo lo necesario de acuerdo a sus riquezas para asegurar tu victoria, además de que estará haciendo que lo que ocurre, por difícil que sea, termine resultando en un beneficio para tu vida. (Romanos 8:28)

Cuando el Pastor está presente, sin lugar a dudas, estará trabajando activamente poniendo a tu disposición Su poder, recursos y naturaleza. Por tu parte, tú necesitas aprender a vivir consciente de Su presencia de manera permanente para echar mano de lo que Él te ha provisto. La noticia más maravillosa es que Dios no está interesado en ser solo un acompañante y visitarte de vez en cuando; Él quiere vivir dentro de ti.  Te creó para que tú seas Su habitación y de esta forma ser UNO contigo. ¡Qué mayor grado de intimidad puedes tener con una persona que aquella que vive dentro de ti! ¿No lo crees? Veamos este ejemplo. La Escritura dice que “Dios es Luz”; una cosa es permitir que la Luz sea mi compañera, y otra muy distinta es permitir que esa Luz viva DENTRO de mi corazón y permanezca ahí todo el tiempo. ¿Puedes ver el punto? Cuando vivimos en la Luz, entonces no hay lugar para las tinieblas en nosotros. En resumen, se trata de que tú y Dios sean UNO, de que Dios y yo seamos UNO. Durante su ministerio en la tierra, Jesús sabía que nosotros necesitabamos comprender esta verdad y en su oración en el Getsemaní dijo: “Para que todos sean uno. Como tú Padre estás en mí y yo en ti”.  Esta comunión, el ser UNO con Dios, es algo que se aprende y perfecciona con la práctica. El primer paso es que ahora mismo comiences a reconocer que Él está contigo aún cuando pueda resultar dificil percatarte de esto, aún cuando parezca que tus circunstancias son irremediables o imposibles de sobrellevar. Puedes pensar que nadie te entiende, que nadie te escucha; la realidad es que Dios está ahí listo para actuar, dispuesto a intervenir, decidido a levantarte y llevarte al éxito. Necesitamos dejar de pensar que Dios es algo parecido a una “aspirina” de la cual solo nos acordamos cuando algo nos duele. La vida anti-estrés es una realidad y esta resulta posible cuando nos disponemos a permanecer conscientes de que Dios está presente; NO a un lado de mí, NO cerca de mí, sino en mi interior – palpitando  y viviendo dentro de mi corazón.

Uno de esos días en los que salgo a caminar por las mañanas, noté que el cielo estaba espectacularmente hermoso. Mientras daba gracias a Dios, pensaba en la Escritura que dice: “Los cielos cuentan la gloria de Dios…….”   Al instante resonaron  estas palabras como respuesta: “Esa gloria que puedes ver y mucho más es lo que yo he depositado en tu corazón para que puedas comprobar la vida de Cristo operando en ti”. Comencé a llorar al darme cuenta de lo grande y maravilloso que es saber que El escogió  mi ser como Su morada, y mi corazón como Su habitación. Lo cierto es que la vida te cambia cuando entiendes que Dios está contigo y el temor se evapora de tu vida cuando te arraigas en esta verdad. Entonces puedes decir con seguridad frente a la adversidad:  Si Dios es conmigo, ¿quién contra mí?; puedes declarar con confianza ante los retos: ¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece! Conforme crecemos en esta comunión (siendo UNO con Él), estaremos disfrutando de la libertad que Dios nos ofrece. Cada vez que despiertes por la mañana, antes de hacer cualquier cosa, comienza dando gracias por Su presencia viviendo en ti; prepárate para salir de casa consciente de que Él sigue contigo y que puedes hablarle así como escucharle en tu corazón. Durante tus actividades en el día, disfruta de saber que Él está ahí dándote paz, gozo, sabiduría, fortaleza, y reconócelo en todo tiempo. Si te enfrentas con situaciones desagradables, antes de reaccionar, considera esta comunión que hay entre El y tú, recuerda que Él está presente y evalúa si vale la pena discutir y argumentar, antes de gastar tu saliva y tus palabras.  Cuentas con Su ayuda para resolver todo aquello que se te ponga enfrente.  Dios te ha dado el poder para hacer esto por medio de Su Espíritu y así puedas lograrlo. Él es el Maestro y está listo para enseñarte cómo permanecer en unidad con Él.

Para finalizar, solo quiero decirte que la chica de la historia en el quirófano soy yo. Dios me sanó y restauró físicamente al 100%, pero también me ha enseñado un estilo de vida diferente, en el que puedo disfrutar de libertad absoluta de la potestad del temor cuando permanezco siendo UNO con Él. He entendido que mi vida está escondida con Cristo en Dios y que puedo andar sin miedo porque yo soy Su oveja, y por lo tanto …..nadie me arrebatará de Su mano.  ¿Qué esperas para tomar el paso y aceptar esta propuesta de libertad que Dios te hace? Despójate hoy mismo de tus miedos tomando la decisión de ser UNO con  Él. Dios ha dispuesto que en Cristo poseas esta vida anti-estrés, que puedas comprobarla, compartirla y llevarla a todos aquellos que te rodean.  ¿Estás listo para comenzar?

About Magnolia Beristain
Recibí adopción y hoy soy una hija de Dios siendo transformada por Su Verdad . Haber descubierto el mundo de los blogs, me abrió un espacio inimaginable para compartir sobre el proceso que vivo con mi Padre y las aventuras que incursionamos con Él. Disfruto enormemente escribir en este espacio y es mi oración que encuentres en cada nota un oásis de esperanza y fe que te permita conocer y comprobar el propósito de tu existencia.

Comments

2 Responses to “La Vida Anti-Estrés (V): ¡Viviendo libre de temor!”
  1. mary dice:

    hola pues me siento muy identificada con este testimonio y me ha gustado mucho lo que has escrito… la verdad es que cuando logramos comprender el verdadero amor de Dios el temor huye!! porque el amor lo echa fuera… he vivido un largo periodo presa del temor.. ansiedad y ataques de panico que estaban encarcelando mi vida hasta el punto que ya ni queria salir de mi casa… Gracias a Dios estoy experimentando la libertad que Cristo me ofrece y siento que cada dia voy saliendo de ese pozo profundo en el que me meti… muchas gracias por compartir esto me ha llegado al corazon. Dios te bendiga

  2. Mario Lara dice:

    Excelente mensaje. Que el Espiritu Santo, le siga ayudando para continuar motivando a todo el que lo necesita, atraves de este medio.

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