Soy La Buena Semilla

La Vida Anti-Estrés (IV) : ¡Viviendo en la seguridad de mi destino!

Los expertos señalan que el estrés y la depresión son dos caras de la misma moneda. Por un lado, las intensas presiones por largos periodos pueden arrastrarnos al desgaste excesivo resultando en depresión; y por otro, la profunda tristeza y la ausencia de propósito provocada por un estado depresivo, desencadena un alto grado alto de estrés y ansiedad. El estrés es considerado la enfermedad del siglo, pero la falta de propósito en el individuo es sin duda, su efecto más devastador. ¿Te imaginas estar volando en un avión sin radar? ¿O qué tal, andar como explorador en una jungla desconocida sin brújula? ¿Te subirías a un barco sin timón? Vivimos tan llenos de actividad, siempre ocupados deseando que el día tuviese más horas para cubrir todo lo que tenemos que hacer, pero la verdad es que titubeamos para contestar cuando nos preguntamos: “¿A dónde voy con mi vida?”

Un día Jesús se dirijía con sus discípulos a una importante misión. Se subieron en un barco y antes de zarpar les dijo: “Pasaremos del otro lado del lago”. De repente se desató la tormenta y  olas gigantes cubrían el barco. ¿Qué hacía Jesús en esos momentos? ¡Él dormía! Los discípulos gritaban desesperados y llenos de estrés: “¡Sálvanos que estamos a punto de morir!” Cuando Jesús despertó, les reprendió porque no habían tenido fe y hablando a los vientos con una palabra los hizo callar. Aunque los discípulos habían oído de la boca de Jesús, cuál sería el destino de su travesía, ellos dudaron cuando vino la adversidad. ¿Con cuál de las dos partes te identificas tú? Si somos sinceros con nosotros mismos, la realidad es que muchas veces no tenemos claro hacia dónde vamos en nuestra vida; si a esto le sumamos presiones externas, situaciones fuera de control, dificultades, posiblemente nos estemos viendo en la posición de los discípulos, escandalizados, pidiendo la ayuda de Dios quizá, pero llenos de ansiedad, confusión e inseguridad. Por el contrario, tú puedes como Jesús, poseer el ancla que te da la seguridad  de que sin lugar a dudas, llegarás a puerto seguro. Solo cuando tenemos esta convicción podemos “dormir” en medio de la tempestad.  Su voluntad es que puedas confiar de manera absoluta en que llegarás al otro lado de la orilla aunque vengan las tormentas y las olas golpeen contra tu barca.

Dios está interesado en que comprendas que eres resultado de un plan intencional que Él mismo elaboró. Él trabajó en ese plan con todo detalle y definió con precisión la razón de tu existencia. Tu Creador determinó un destino glorioso para ti desde antes de fundar el mundo:  Ser hijo de Dios mediante Jesucristo. (Efesios 1:4-5). Esto es mas que solo un nombramiento, es un derecho otorgado gratuitamente por la obra de Cristo en la cruz. Cuando tú aceptas esta verdad en tu corazón, la vida de Dios es sembrada en ti, haciéndote receptor de la herencia espiritual que Él te da. En lo natural, un hijo lleva el mismo ADN que su padre; con Dios ocurre lo mismo. Su naturaleza, su carácter, su gloria es implantada  en ti cuando le recibes en tu corazón.  Conforme esa semilla crece en tu interior desarrollarás la semejanza de tu Padre.  Es importante notar aquí que esto no es un asunto instantáneo. Se trata de un proceso por el cual somos transformados. Ser hijo de Dios  es tu destino, la razón que Dios definió para tu existencia. Pero ¿cómo llegas a un destino? Pues la respuesta lógica es: A través de un camino.

No todos los caminos llegan a Roma como alguien dice por ahí. Si tomo la autopista hacia el Norte, por mucho que me esfuerce jamás llegaré a la ciudad que está en el Sur. Por esto, Dios nos ha dado “el Camino” que nos conduce al Padre: Jesucristo (Juan 14:6). Si tienes claro el destino, y ya conoces cuál es el camino correcto, ahora solo será necesario que aprendas a andar en él. Aquí es precisamente donde muchos nos detenemos o nos atoramos. Hemos escuchado que somos hijos, sabemos acerca de Jesucristo, pero no comprendemos cómo dar pasos en ese camino. Para esto Dios nos da la solución en Su Palabra cuando el salmista dice: “Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre” (Salmos  23:3). En esta Escritura se encuentra la clave. Primero, necesitas permitir que Dios te guíe. Esto es, reconocer que lo que Él dice de ti es verdad. Nosotros tenemos un cúmulo de ideas acerca de nosotros mismos, pero ninguna de ellas puede darnos total y completa seguridad; de tal forma que  es vital para nosotros recibir Su direccion.  Cuando le dices “guíame”, estás expresándole que aceptas Su gobierno en tu corazón y reconoces Su autoridad en tu vida. El gobierno de Dios jamás será con amenazas ni demandas para ti, porque Él es el Pastor, y en su redil sus ovejas oyen Su voz y ellas de su propia voluntad  le siguen.

Segundo, decide permanecer ubicado en las sendas de justicia. Por medio de Jesús, tu has sido hecho justicia de Dios en Él. Cristo tomó tu lugar de maldición para darte a ti el lugar de JUSTO.  Tú estarás dando pasos por “sendas de justicia” cada vez que te ubiques en lo que ERES en Cristo por su obra en la cruz. ¡Eres redimido, Dios te ha perdonado, y has sido  libertado del pecado! El Espíritu Santo es responsable de traer convicción a tu corazón de que eres HIJO y no esclavo; que eres justificado y no hay más poder en la culpa y condenación sobre ti; que eres nueva criatura y la vieja naturaleza ha sido destruida juntamente con Cristo. (Romanos 8:14-17). ¡Tú parte es recibir esa justicia y mirarte como Él te ve!  Posicionado sobre esta base, todo tu ser estará siendo transformado. Poco a poco la vida de Cristo estará siendo conformada en ti.  En cada situacion que enfrentes, permanece consciente de la identidad que ahora posees como Su hijo. ¡Plántate en lo que Dios te ha hecho SER y  así podras responder con seguridad y éxito a todo lo que venga en tu vida!  Al andar en las sendas de justicia, estarás dando pasos en el camino que Cristo es.

Tercero, reconoce que Dios está comprometido a que tengas éxito. La razón por la que Él va a guiarte por sendas de justicia es “por amor de su nombre”. Ninguna de estas cosas ocurrirán por que tú has sido muy “bueno” ó por tus “logros” obtenidos. ¡Es por gracia! ¡Es por amor! Y Su fidelidad permanece para siempre, aunque nosotros le seamos infieles. ¿Acaso es esto un permiso para hacer lo que querramos? ¡De ninguna manera! Si cometemos errores, faltas o nos salimos del camino que Cristo es, dice la Escritura que “abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” y que “si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad”. Dios está invertido en hacer de esta verdad una realidad para ti. El Espíritu Santo está presente siempre para ayudarnos en nuestra debilidad y conducirnos para dar pasos firmes hacia nuestro destino: Ser hijos de Dios.

Mira lo que Dios dice acerca del resultado de andar por las sendas de justicia:  “Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de justicia, reposo y seguridad para siempre“. (Isaías 32:17). ¿Quieres hacer tuya esta promesa? ¡Despójate de toda incertidumbre porque tienes un destino maravilloso! Si estás dispuesto a aceptar la propuesta de Dios para ti, te invito a que le expreses tu decisión diciéndole: “Padre mío, quiero ser guiado por ti y andar en tus sendas de justicia.  Gracias porque ahora sé que tengo un proposito definido en mi vida y puedo vivir en la seguridad de mi destino.  Soy tu hijo y quiero con tu ayuda aprender a dar pasos firmes en el camino que Cristo es. Transfórmame y que cada dia más de la vida y el carácter de Jesús puedan ser reflejados a través de mí. Puedo descansar en que no es por mis méritos, ni por mis logros sino por tu amor incondicional que harás de esto una realidad en mi ser. Amén.”

About Magnolia Beristain
Recibí adopción y hoy soy una hija de Dios siendo transformada por Su Verdad . Haber descubierto el mundo de los blogs, me abrió un espacio inimaginable para compartir sobre el proceso que vivo con mi Padre y las aventuras que incursionamos con Él. Disfruto enormemente escribir en este espacio y es mi oración que encuentres en cada nota un oásis de esperanza y fe que te permita conocer y comprobar el propósito de tu existencia.

Deja tu Comentario

Comparte tu opinión con nosotros...
y si quieres que aparezca una foto con tu comentario, obtén un gravatar!

Social Widgets powered by AB-WebLog.com.