Soy La Buena Semilla

La Revolución de Su Amor (4) : Arraigado y Cimentado en Él


Ahora, la pregunta que puedes estar haciéndote en este punto es: ¿Y cómo recibo el amor de Dios para que mi visión sea transformada? La primera cosa es aceptando a Jesucristo en tu corazón. Dios nos amó de tal manera, que dio a su Hijo para que toda persona, como tú y como yo, no se extravíe ni pierda el rumbo, sino que pueda poseer Su vida. Nuestra parte aquí es aceptar ese regalo y hacer uso de todo lo que este implica. Si recibes un regalo y lo guardas bajo tu cama, ten por seguro que no servirá de nada. De la misma manera, es preciso que aceptes lo que Jesús hizo y tomes provecho del acceso que compró con su sangre, para darte una vida plena y abundante. En segundo lugar, es necesario que te arraigues en Su amor y te afirmes en Él (Efesios 3: 17-19). Si tomamos el ejemplo de un árbol, este necesita lograr estas dos cosas para crecer: Requiere que sus raíces se extiendan lo suficiente bajo la superficie del suelo obteniendo el agua y los nutrientes para subsistir, y además que su tronco desarrolle la capacidad para mantenerse firme. Si alguna de estas dos premisas falla, el árbol estará en peligro de morir. Siguiendo con esa comparación, entonces podemos decir que no es suficiente con saber que eres amado; todo tu ser tiene que echar raíces en el amor de Dios y desarrollar la capacidad para permanecer anclado aún en las peores circunstancias.

Esto no es algo que se logra de la noche a la mañana por supuesto. Es un proceso de transformación continuo y permanente en el que tú participas consciente y voluntariamente. Tú te dejas amar por Dios, recibes Su verdad y se inicia dentro de ti la revolución de Su amor. Según el diccionario, una revolución es un cambio violento y profundo de las instituciones políticas, sociales y económicas de una nación; figurativamente, esto es lo que el amor de Dios produce en nuestro interior cambiando radicalmente las estructuras de nuestra manera de pensar y por consiguiente la forma en la que nos vemos a nosotros mismos. En esta divina revolución, no existe caos ni mucho menos uso de violencia, porque Su amor es bondadoso y nos brinda el más alto nivel de respeto. Como todo un caballero, Jesús llama a la puerta de tu corazón; si abres y decides dejarle entrar, Él estará sentándose a la mesa para cenar contigo entablando una relación de intimidad y comunión. El armamento con el que nos conquista es el más poderoso del universo; sin embargo no consiste en armas nucleares ni en potentes aviones de guerra porque Su amor no hace nada indebido. Este arsenal de Dios tiene la capacidad de destruir las más grandes fortalezas que hay sobre la tierra: aquellas que están en tu interior; derribando las estructuras de pensamiento que no están acordes con Su visión. En esta revolución como en muchas otras, ocurre derramamiento de sangre, pero el amor de Dios no tiene envidia y mereciendo nosotros la muerte, envió a Jesús quien tomó nuestro lugar de pecado para hacer que nosotros ocupásemos el suyo. Él escogió la muerte para darnos vida. El único caido en esta revolución se levantó de entre los muertos, y ahora trabaja sentado a la diestra del Padre, intercediendo por nosotros para que el resultado de Su sacrificio sea efectivo en nuestras vidas, y SEAMOS Su visión.

¡Atrévete a oprimir el detonador de esta revolución que se activa arraigándote en Su amor! Dios espera con emoción tu respuesta. Muchas veces las circunstancias y gente alrededor de ti van a tratar de “desconectarte”, pero la realidad es que no tienen autoridad para hacerlo. El apóstol Pablo preguntó: ¿Quién tiene el poder para aislarnos, desenfocarnos ó distanciarnos del amor de Dios? Y enseguida respondió con una lista de situaciones críticas por las que todos pasamos, para después asegurar que no existe cosa creada que pueda poner tierra de por medio entre nosotros y Su amor. Nada ni nadie puede separarte del amor de Dios a menos que tú se lo permitas.


revolution of love 1

Por lo tanto, comienza conociendo y meditando lo que Dios ve y dice de ti en Su Palabra. De la misma manera en la que guardaste aquellos prejuicios e ideas erróneas del pasado, efectuando depósitos en tu corazón hasta hacer que aquello se convirtiera en tu tesoro, ahora tiene que suceder pero atesorando la visión de Dios. No se trata de pasos gigatescos, se trata de dar un paso a la vez. El inicio es que tomes la decisión de buscar lo que Dios ve. Cada vez que encuentres en la Escritura una verdad respecto a la visión de Dios para tu vida, …… ¡ATESÓRALA!!!! Esto es, memorízala, medítala, piensa en ella cuando conduces tu auto, declárala en voz alta, haz que esta sea parte de tu oración personal, cántala, coméntala con tu familia, etc. Imagínate todas aquellas cosas que hace un joven cuando se enamora por primera vez. El muchacho solo piensa en la chica, habla todo el tiempo acerca de ella, porque para él esta persona significa mucho. Le escribe mensajes sin descanso y para este joven es muuuy importante lo que la chica piensa y dice de él. ¿Puedes ver a qué me refiero? ¡Atesora lo que Dios dice de ti! Si El dice que eres “mas que vencedor” ¿porqué pasar el día recordando los errores y fracasos que has cometido? El proceso que llevaste a cabo para guardar lo que deformó tu visión, es el mismo que tienes que cursar ahora poseyendo la visión de Dios. Por lo tanto, se trata de que medites en la victoria que Jesús te dio con su perdón y creer lo que Él dice de ti.

Al estar participar con Dios en el proceso de arraigarte a Su amor, tu visión estará siendo transformada. Tus raíces se sumergirán en la fuente de agua viva y serás como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no se marchita, y por si fuera poco…..en todo lo que hace, siempre prospera. (Salmo 1). Dios te ha dado la gracia y el poder para hacerlo. Levántate y dispon tu corazón para recibir Su verdad porque ¡Él te ama!

About Magnolia Beristain
Recibí adopción y hoy soy una hija de Dios siendo transformada por Su Verdad . Haber descubierto el mundo de los blogs, me abrió un espacio inimaginable para compartir sobre el proceso que vivo con mi Padre y las aventuras que incursionamos con Él. Disfruto enormemente escribir en este espacio y es mi oración que encuentres en cada nota un oásis de esperanza y fe que te permita conocer y comprobar el propósito de tu existencia.

Deja tu Comentario

Comparte tu opinión con nosotros...
y si quieres que aparezca una foto con tu comentario, obtén un gravatar!

Social Widgets powered by AB-WebLog.com.